CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha indicado que estaría abierto a una revisión independiente de su sistema de gobernanza y señaló su disposición a considerar reformas.
Propuesta de revisión y consulta en FIFA
Infantino envió una carta el lunes en la que expone esta propuesta a todos los miembros del Consejo de la FIFA y a las 211 asociaciones miembro, ante la próxima reunión del Consejo de la FIFA prevista para el 15 de octubre, en un contexto de intenso escrutinio y críticas tras el fracaso del proyecto "FIFA Forward Enterprise" (FFE).
"Preguntaré al Consejo si desea encargar una evaluación externa e independiente del actual marco de gobernanza de la FIFA para las principales iniciativas estratégicas y que recomiende posibles mejoras", señaló Infantino en su carta, a la que tuvo acceso The Associated Press.
"Propondré que el Consejo establezca una consulta directa, estructurada y con plazos definidos con las confederaciones y las asociaciones miembro sobre cómo reforzar aún más los procesos de toma de decisiones de la FIFA", añadió.
Controversia y reacciones por FIFA Forward Enterprise
Reacción adversa por el plan de inversores privados
Bajo el concepto de FIFA Forward Enterprise, inversores privados habrían comprado participaciones en la Copa del Mundo y otras competiciones.
Sin embargo, el proyecto se filtró públicamente antes de lo que Infantino había previsto, lo que desató duras críticas y abrió una brecha entre las asociaciones miembro. Algunos de los miembros más destacados —incluidos varios del organismo del fútbol europeo, la UEFA— retiraron su apoyo a Infantino.
"La propuesta se hizo pública antes de que se completara el proceso institucional previsto por la FIFA y antes de que pudiera presentarse íntegramente al Consejo y a las asociaciones miembro. Reconozco que, sin el contexto completo, esto generó preocupación y creó la impresión de que ya se habían tomado decisiones. No fue así", expresó Infantino en la carta.
Presión legal, ambiciones estratégicas
Las repercusiones han escalado más allá del desacuerdo interno. El mes pasado, la UEFA empezó a redactar denuncias penales contra Infantino en tribunales de Estados Unidos en relación con el plan FFE, y solicitó la divulgación de todos los documentos pertinentes.
Pese a la controversia, Infantino sigue defendiendo el objetivo de generar más ingresos para el organismo rector del fútbol mundial.
"Retirar esta propuesta no reduce nuestra ambición ni nuestra responsabilidad de reinvertir una mayor parte de los frutos del éxito de la FIFA en el fútbol. Seguiremos explorando formas sostenibles de aumentar los recursos de la FIFA", agregó Infantino. "Lo que cambia no es la ambición, sino la solidez del proceso".
Esta crisis de gobernanza llega en un momento político crucial para la dirigencia de la FIFA. El jefe de la FIFA, de 56 años, se postulará para el cargo por cuarta vez en marzo de 2027, mientras que cualquier posible rival tiene hasta el 18 de noviembre para presentar a un candidato que lo desafíe.