Gruden, de adquisición de ensueño a pesadilla

LOS ÁNGELES.- Cuando Jon Gruden regresó a los Raiders en 2018, lo recibieron con jolgorio en una conferencia de prensa, y el dueño Mark Davis lo calificó como “un sueño hecho realidad” y el “día más importante de su vida”.

Hubo menos pompa y circunstancia en la súbita salida del entrenador, con un escueto comunicado de Davis. “He aceptado la renuncia de Jon Gruden como entrenador en jefe de los Raiders de Las Vegas”, dijo.

Aunque la salida de Gruden se debió a los correos electrónicos que envió años antes de que regresara a los Raiders y que los diarios Wall Street Journal y el New York Times revelaron estaban cargados de comentarios racistas, homofóbicos y misóginos, su gestión en el emparrillado nunca alcanzó los niveles que Davis esperaba cuando por fin logró convencer al entrenador que tanto anhelaba tras años de conversaciones.

Los Raiders tuvieron foja de 22-31, en poco más de tres temporadas con Gruden. Se ubican en el 22mo puesto en porcentaje de triunfos, últimos en puntos permitidos y 24mos en anotación. Los cambios de personal fueron una constante en su ciclo.

El destape de los emails también avergonzó a una organización que se enorgullece de su historia de inclusión, como rehusarse a disputar un encuentro de exhibición en el segregado sur de Estados Unidos en la década de los 60; contratar a Tom Flores, el segundo entrenador de ascendencia mexicana; y Art Shell, el primer entrenador afroestadounidense en la historia moderna de la NFL.