BEIJING.- Kaillie Humphries cruzó la meta, brincó de su trineo e izó una bandera de Estados Unidos que alguien le acababa de entregar en medio de un viento congelante.
“U-S-A! U-S-A!”, gritó Humphries.
Hace cuatro años, nadie presagió esto. La ex heroína canadiense del bobsled subió al podio olímpico por tercera vez, y por primera como ciudadana estadounidense.
Humphries se convirtió en la primera campeona olímpica en la prueba de monobob, culminando una sorpresiva victoria individual en los Juegos de Beijing el lunes. Completó cuatro recorridos con un tiempo de 4 minutos y 19.27 segundos para encabezar un 1-2 de Estados Unidos en el programa femenino, con su compañera de equipo Elana Meyers Taylor llevándose la presea de plata.
“Con los años aprendí que la vida es impredecible y que no siempre sabemos nuestro camino y lo que nos depara el futuro”, dijo Humphries. “Hacemos lo mejor que podemos cada uno y cada obstáculo o ruta que se nos presenta cambia. Lo que es importante es pelear por uno mismo”.
Meyers Taylor fue segunda con 4:20.81 — 1.54 segundos atrás — para su cuarta medalla olímpica, una que llegó después de que se tomó un año sabático tras los Juegos de Pyeongchang para ser madre. La canadiesne Christine de Bruin fue tercera con un tiempo de 4:21.03.
La nueva disciplina en el programa femenino, el monobob consiste en un trineo individual estandarizado de 162 kilogramos. El resultado depende de la habilidad de la piloto.
Humphries se convirtió en la primera mujer en ganar la medalla de oro olímpica para dos países distintos y la primera deportista olímpica en ganar el oro para Estados Unidos y Canadá. También es la primera mujer en ganar tres medallas de oro en bobsled, con la oportunidad de una cuarta esta semana en el evento de parejas.
Fue el mayor margen de victoria por mucho en las seis carreras olímpicas de bobsled en las que participaron mujeres, rompiendo la diferencia de 0.85 segundos con los que Humphries ganó en 2010 en los Juegos de Vancouver.
La última vez que una carrera olímpica de bobsled tuvo ese margen de diferencia entre el primero y segundo lugar fue hace 42 años, cuando la suiza Erich Schärer ganó el evento de parejas en los Juegos de 1980 en Lake Placid por 1.57 segundos.