Múnich.- Tras 19 años de una larga y exitosa trayectoria, el extremo holandés Arjen Robben decidió poner fin a su etapa futbolística, en la que fue parte de clubes importantes a nivel mundial.
A través de la página oficial de Bayern, se anunció que el subcampeón del mundo con Holanda en 2010 decidió colgar los botines, luego de su debut profesional en el 2000.
El futbolista de 35 años indicó que la decisión fue positiva, pero ha sido una de las más difíciles de su carrera, “he vivido por mi pasión durante 19 años, tratando de aprovecharlo al máximo. Esto requiere una cierta actitud, cuesta mucha energía, especialmente si no marcha como uno desea”.
Sus inicios en el balompié se dieron hace 19 años con el equipo de Groningen FC de su país natal, pero fue hasta 2004 que se consolidó y llegó a formar parte de Chelsea, para que tres años después se uniera a uno de los clubes con mayor prestigio en el mundo, Real Madrid.
Su último reto de Robben se dio desde su llegada a tierras alemanas en 2009 con el cuadro bávaro, con el cual disputó 209 partidos de manera oficial en los que convirtió 144 goles y 81 asistencias, además de ser pieza fundamental en la obtención del triplete en 2013.
Robben ayudó a que la selección holandesa llegara a la final de la Copa del Mundo en 2010, cuando cayó ante España. Cumplió 96 apariciones con Holanda antes de 2017, cuando anunció su retiro de partidos internacionales.
Se convirtió en el villano favorito de México en el Mundial de 2014. En los últimos segundos de un encuentro de octavos de final que Holanda había empatado recién ante el Tri, Robben cayó aparatosamente dentro del área tras un ligero contacto del zaguero Rafael Márquez.
El árbitro portugués Pedro Proenca sancionó la falta. Klaas-Jan Huntelaar convirtió desde los 12 pasos, México quedó eliminado, y los hinchas del país latinoamericano reprocharon largamente a Robben en las redes sociales, al considerar que había fingido la falta, con la etiqueta #NoEraPenal.
Robben se incorporó al Bayern en 2009, procedente del Real Madrid. Disputó 309 partidos oficiales con la potencia bávara, anotando 144 goles y poniendo los pases para otros 81. Su momento más célebre llegó en 2013, cuando ayudó a que el Bayern conquistara el triplete de títulos con el tanto de la victoria en la final de la Liga de Campeones ante el Borussia Dortmund.
El holandés se retira tras conseguir el doblete de cetros pese a perderse la mayor parte de la campaña anterior, por una lesión. Antes, había ayudado a que el Bayern obtuviera ocho campeonatos de la Bundesliga y cinco de la Copa de Alemania.
Asimismo, conquistó un título de La Liga en 2008 con el Madrid. Ayudó a que el Chelsea, su club anterior, se coronara en la liga en 2005 y en 2006. Con el PSV Eindhoven ganó la liga holandesa en 2003.
“Fui capaz de jugar en seis grandes torneos y fui el capitán en los últimos años”, resaltó Robben. “En general, fue un tiempo inolvidable que siempre recordaré”.