VERONA.- Los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina se inauguraron oficialmente el viernes en medio de las tensiones de la guerra en Oriente Medio y con algunos países boicoteando la ceremonia de apertura debido al regreso de la bandera rusa al escenario deportivo mundial.
La bandera rusa reapareció durante el desfile de las naciones, lo que marcó la primera vez que ondeó en unos Paralímpicos desde 2014 en Sochi y señaló un posible regreso pleno a los círculos olímpicos de cara a los Juegos de 2028 en Los Ángeles.
Se escucharon algunos abucheos cuando los atletas rusos entraron al escenario durante el desfile. Cuatro integrantes de la delegación representaron al país con un uniforme rojo intenso. Saludaron al público mientras desfilaban en la antigua Arena di Verona, que fue adaptada con nuevas rampas para sillas de ruedas y baños accesibles, además de otras mejoras de seguridad.
El himno nacional de Rusia podría sonar para los medallistas de oro por primera vez en el escenario de un gran evento deportivo mundial desde la invasión de Ucrania en 2022. Los atletas rusos fueron vetados inicialmente por un programa de dopaje patrocinado por el Estado, y las sanciones continuaron tras la invasión.
Hubo aplausos cuando se anunció a Ucrania, pero no se vio a ninguno de sus atletas, ya que el país mantuvo su boicot a la ceremonia. Otras seis naciones habían previsto no asistir por razones políticas, según el Comité Paralímpico Internacional: República Checa, Estonia, Finlandia, Letonia, Polonia y Lituania.