Ciudad de México.- Hace 10 años, los jugadores del Real Madrid, encabezados por el capitán Raúl, saltaron a la cancha del Santiago Bernabéu mientras sus rivales del Barcelona les hacían el pasillo de honor al campeón. Aquella fue la última vez que el título llegó ya definido al segundo Clásico de la temporada.
El Barcelona aseguró la corona de la temporada 2017-18 el fin de semana pasado, sin embargo, el Madrid no le devolverá el gesto. Tanto Zinedine Zidane, entrenador del equipo, como Sergio Ramos, capitán, fueron tajantes al decir que no habrá pasillo al Barça este domingo en la cancha del Camp Nou.
Siempre se dice que en los clásicos se juega mucho. La realidad es que esta vez el duelo entre Real Madrid y Barcelona no tendrá grandes consecuencias, más allá de la fuerte rivalidad que existe entre ambos y algunos ingredientes extra. Los blaugranas ya firmaron el doblete de Liga y Copa del Rey, mientras que los Merengues disputarán la Final de la Champions League contra el Liverpool el 26 de mayo.
Sí será un partido emotivo, ya que Andrés Iniesta jugará por última vez ante el club que aprendió a “odiar” desde sus inicios en La Masía. El mago de Fuentealbilla ha disputado 37 partidos contra el Madrid, incluidas todas las competencias, con un récord de 16 victorias, nueve empates y 12 derrotas. Además, le ha marcado tres veces al cuadro de la capital española.
Su primer Clásico fue el 20 de noviembre de 2004. Iniesta entró de cambio al minuto 71 por el sueco Henrik Larsson y el Barcelona ganó 3-0 en el Camp Nou. Ahora, 13 años, cinco meses y 15 días después, seguro querrá despedirse de su acérrimo adversario de la misma manera.