CIUDAD DE MÉXICO, marzo 24 (EL UNIVERSAL).- En un departamento de la Ciudad de México la historia del balompié no se cuenta con videos, sino con el tacto del papel y el brillo de los cromos. Israel Bretón, un apasionado del coleccionismo, ha dedicado décadas a preservar la memoria gráfica de las Copas del Mundo, centrando su orgullo en las ediciones de México 70 y México 86.
Desafíos para conseguir álbumes históricos
Para Bretón, conseguir el álbum de 1970 representó un desafío mayúsculo debido a la antigüedad y la escasez en el mercado latinoamericano (ya que originalmente su distribución se concentraba en Europa).
"Tener una pieza de esta colección, del 70, no es muy sencillo por el tiempo que lleva en el mercado (...) y llegarlo a conseguir sin tener que estar exponiéndote a que te metan estampas falsificadas (...) sí ha representado todo un reto", explica el coleccionista, subrayando que el estado de conservación es lo que finalmente determina el valor de estas piezas en un mercado no regulado.
Pasión y recorrido en la colección
"El de México 86, que fue el que me abrió el camino para decidir completar esta historia hacia atrás, porque fue el primero al que llegué a decir que quería este álbum porque jugó (Diego Armando) Maradona, me propuse a conseguirlo y cuando ya lo tengo completo, que es donde aparece Diego, aunque todavía aparecen estampas de él en el 90 y 94, pues obviamente la de campeón del mundo es este; entonces, fue el camino para ir por el del 82 y ya cuando te das cuenta ya estás en un viaje sin retorno", recordó Bretón
La historia se pasea por cada espacio de su departamento. Desde cilindros de marcas de refresco que se popularizaron en los años 90, hasta pelotas de las series mundiales de béisbol, aunque los álbumes de la editorial italiana Panini son las estrellas de la noche.
Todo comenzó en 1990, cuando en Italia se jugaba la decimocuarta edición de la Copa Mundial de la FIFA y él, de 11 años, corría a una tienda de helados a comprar las estampitas que todavía conserva con un cariño especial, momento clave para que 36 años después, sean ya más de 130 versiones diferentes de los álbumes Panini en su colección.
Pero no ha sido fácil hacerse de estas piezas, porque antes de Italia 90 sólo se distribuían en ciertos países europeos y en algunos de América, pero no llegaron a México que, por cierto, fue el Mundial con el que comenzaron los populares álbumes.
"Para el tema de conseguirlos me he auxiliado mucho de los foros de coleccionistas que encuentras en internet para hacer intercambios. En algunos otros casos no es con intercambios, sino en sitios de subastas en donde puedes llegar a encontrar estas piezas y bueno, haces lo posible para tenerla en tu colección", explicó el coleccionista quien asegura que, al no haber un mercado regulado, los precios de los álbumes pueden llegar a valer decenas de miles de pesos, según la edición.
"Por ejemplo, si hoy quisiera vender mi álbum de México 70, pues el precio lo voy a poner yo por la manera en la que lo tengo conservado, si tiene llenos, o marcadores, si tiene hojas dañadas y de más, eso determina mucho el tema de precios, generalmente un álbum de México 70 se llega a conseguir arriba de 100 mil pesos. Son colecciones que se llegan a valorar mucho en el tiempo", agregó Israel.
Seguro de que el coleccionismo lo enseñó a ser disciplinado, espera con emoción que la tercera Copa del Mundo que se jugará en México sea una fiesta dentro, fuera de la cancha y también en cada página de la edición 2026 del Álbum Panini.
"Que otra vez la colección sea una fiesta, vamos a tener nuestra tercera Copa del Mundo, pero curiosamente será la primera vez que un álbum Panini esté circulando aquí en México a la par de la competición. Espero que esto desate una pasión todavía mayor, es una pasión muy recomendable y sana. Ojalá y puedan incorporarse a esta cultura del intercambio, del coleccionismo porque también es muy grato ver a las nuevas generaciones, a los niñitos estar buscando sus estampas es muy bonito. Ya el solo hecho de verlos alejados de una pantalla, del celular, de una tablet o de un videojuego para estar tocando y pegando, aunque sea chuecas sus colecciones, no dejen de hacerlo", finalizó Israel Bretón, esperando que en mayo se puedan estar organizando intercambios en diferentes puntos de la Ciudad de México.