J. Sinner no da opción a Djokovic

El italiano pasó por encima de la leyenda y repite final en Wimbledon

Una extraordinaria versión del vigente campeón, el italiano Jannik Sinner, pasó por encima de la leyenda Novak Djokovic, sin opción para regresar a la final de Wimbledon que por segundo año seguido disputará el número uno del mundo, que venció por un triple 6-4 y se medirá al alemán Alexander Zverev.

La exhibición de Sinner, que dejó atrás las dudas del inicio de la competición, especialmente contra el serbio Miomir Kecmanovic, quedaron atrás. El jugador de San Cándido apunta a su quinto título del Grand Slam.

Novak Djokovic, de 39 años, se fue ovacionado de la pista central. Reconocido como leyenda por la sabia parroquia del All England Club, que lamentó el adiós del ganador de veinticuatro grand Slam que no pudo, siquiera, inquietar la autoridad de un jugador que va camino de hacer historia también. Que tiene en la mano revalidar la corona en Wimbledon y ganar su primer grande del curso.

El intenso y sentido abrazo en la red del italiano y el serbio fue significativo. Es el presente Sinner y su rival pretende mantenerse vigente. Es el más grande de siempre, pero quiere más. Se queda sin su octavo Wimbledon, de dar caza a Roger Federer como el rey de este torneo. Y, de momento, de su vigésimo quinto grande. Más que nadie, masculino o femenino.

Las presencias de Djokovic van a menos. Por eso cada adiós es caluroso por si es el último. Asumió su derrota con deportividad, resignado ante un rival superior que se tomó la revancha de la semifinal del Abierto de Australia, cuando fue capaz de eliminar al italiano y apartarle de la final que jugó él y que perdió ante Carlos Alcaraz.

No quiso riesgos un Sinner que arrolló a su rival. El primer italiano en llegar a varias finales en el All England Club y el tercero en activo en conseguirlo, junto a Carlos Alcaraz y el propio Djokovic, tardó dos horas y veinte minutos en resolver un compromiso más desnivelado de lo previsto.

Sumó su decimotercera victoria seguida en la hierba de Londres y la número 99 en Grand slam el jugador de San Cándido, intratable con el saque que nunca cedió.

Es más, Djokovic solo dispuso de una oportunidad de rotura en todo el encuentro. En el tercer set, cuando el triunfo era ya una quimera. Y no lo ganó. Sin embargo, Sinner rompió una vez el servicio de Djokovic en cada parcial. Suficiente para sellar el triunfo.