Jugadores afectados y mensajes racistas
El defensa del Chelsea Wesley Fofana y el mediocampista del Burnley Hannibal Mejbri compartieron imágenes de mensajes racistas que recibieron de forma privada por Instagram tras el partido de sus equipos en Stamford Bridge el sábado que terminó 1-1.
El domingo, el delantero del Wolverhampton Tolu Arokodare mostró mensajes con agravantes racistas que recibió en Instagram después de la derrota 1-0 en Crystal Palace, durante la cual le atajaron un penal. El extremo del Sunderland Romaine Mundle también fue objeto de "viles insultos racistas en internet", indicó su club en un comunicado, después de su aparición como suplente en la derrota 3-1 en casa ante el Fulham.
Reacciones de clubes y jugadores
Los incidentes ocurrieron días después de que la UEFA iniciara una investigación por las denuncias del delantero del Real Madrid Vinicius Junior, quien afirmó que fue víctima de insultos racistas en el campo por parte de Gianluca Prestianni, del Benfica, durante un partido de la Liga de Campeones en Lisboa.
Fofana, quien fue expulsado por recibir dos tarjetas amarillas contra el Burnley, publicó capturas de pantalla de los mensajes que le habían enviado y escribió en Instagram: "2026, sigue siendo lo mismo, nada cambia. A esta gente nunca la castigan".
"Crean grandes campañas contra el racismo, pero en realidad nadie hace nada".
"Es 2026 y todavía hay gente así. Edúquense y eduquen a sus hijos, por favor", escribió Mejbri en su historia de Instagram.
Chelsea señaló en un comunicado que los insultos dirigidos a Fofana eran "completamente inaceptables y van en contra de los valores del juego y de todo lo que defendemos como club".
"Estamos inequívocamente con Wes", indicaron en el comunicado. "Cuenta con todo nuestro apoyo, al igual que todos nuestros jugadores, que con demasiada frecuencia se ven obligados a soportar este odio simplemente por hacer su trabajo".
"Trabajaremos con las autoridades y plataformas pertinentes para identificar a los responsables y tomar las medidas más contundentes posibles".
Burnley indicó en su comunicado que "no hay lugar para esto en nuestra sociedad y lo condenamos sin reservas".
Uno de los mensajes racistas enviados a Arokodare el domingo parecía provenir de un apostador.
"Todavía me resulta increíble que estemos jugando en una época en la que la gente tiene tanta libertad para comunicar ese racismo sin ninguna consecuencia", expresó Arokodare en su historia de Instagram.
Wolves señaló en un comunicado que "no hay lugar para el racismo — en el fútbol, en internet o en cualquier lugar de la sociedad. Condenamos este comportamiento aborrecible e ilegal en los términos más enérgicos posibles".
El club "ha denunciado las publicaciones a las plataformas pertinentes y trabajará con la Liga Premier y las autoridades para ayudar a identificar a los responsables y garantizar que se tomen las medidas apropiadas".