Karla Gómez Serrato, nadadora potosina de 43 años, compite en la categoría Master, que reúne a deportistas mayores de 25 años que enfrentan el reto de equilibrar sus compromisos laborales y familiares con la competencia deportiva. Proveniente de una familia de nadadores, Gómez Serrato regresó a la natación en 2018 tras una pausa de 17 años. Lo que comenzó como un retorno motivado por la salud, rápidamente se transformó en una pasión competitiva. Su esfuerzo la llevó a destacar en su primer Nacional Master, donde se consagró campeona en las pruebas de 50 y 100 metros estilo pecho.
Desde entonces, Karla ha participado en múltiples competencias nacionales, acumulando 29 medallas a lo largo de ocho campeonatos. Su dedicación le ha permitido mantenerse en la cima de su categoría, siendo campeona nacional en 50, 100 y 200 metros pecho en la categoría de 40-44 años. En su más reciente participación en Veracruz, obtuvo el primer lugar en 50 metros pecho y cuatro segundos lugares en otras pruebas, consolidando su posición como una de las mejores nadadoras en su categoría.
Karla entrena en el Centro Acuático Montecillo, donde recibe apoyo en forma de una beca y facilidades para su preparación. Agradecida con su entrenador Allan Ortiz y el equipo que la rodea, Gómez Serrato destaca la importancia de un entorno de apoyo, tanto en su centro de entrenamiento como en su lugar de trabajo en el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT), donde sus logros son reconocidos y respaldados por la comunidad.
A pesar de las limitaciones financieras que enfrentan los nadadores master, quienes deben absorber la mayoría de los gastos relacionados con su participación en competencias, Karla sigue motivada por nuevos desafíos. Entre sus objetivos futuros, se encuentra romper el récord nacional en la categoría de 45-49 años en las pruebas de 50 y 100 metros pecho, así como participar en el Mundial Master en Budapest en 2027.
En cuanto a la paridad de género, Karla Gómez Serrato afirma que nunca ha enfrentado problemas de discriminación o acoso en su carrera. Su experiencia destaca la apertura y el respeto hacia las mujeres en su entorno deportivo, demostrando que el deporte, a pesar de sus retos, sigue siendo un espacio donde el talento y la dedicación son reconocidos sin importar el género.