La brasileña Beatriz Haddad dice que tiene un gran "hambre" de victoria

La tenista brasileña Beatriz Haddad Maia, que este jueves dio la sorpresa en el Masters de Canadá al derrotar a la número 1 del mundo, la polaca Iga Swiatek, dijo tras el partido que tiene un gran "hambre" de victoria.

Haddad Maia, de 26 años de edad y la número 24 del mundo, es la primera tenista brasileña que avanza a los cuartos de final de un torneo de la WTA 1000.

Haddad, que también era la primera vez en su carrera que se enfrentaba a a Swiatek, ganó a la polaca por 6-4, 3-6 y 7-5 en un partido marcado por el fuerte viento.

Tras el partido, Swiatek reconoció que la brasileña no le dio oportunidades con su saque. 

"Estaba sacando bastante bien y con mucha fuerza así que una rotura fue suficiente para perder. Pero creo que hice todo lo que pude para encontrar mi ritmo", explicó.

A preguntas de Efe, Haddad Maia dijo que está en un momento de su carrera en el que sólo piensa en "trabajar y trabajar mejor"

"Para mi la confianza viene del día a día y es lo que mi equipo y yo pensamos que es lo mejor para lograr cosas buenas", explicó a preguntas de Efe.

"Lo que ocupa mi cabeza y mi día a día es el trabajo, es hacer las cosas bien, trabajar mi cuerpo, mi mente y saber las cosas que estoy haciendo para tener un tenis consciente. Y no tener solamente una semana y no saber lo que estoy haciendo", añadió.

Haddad dijo que su rápida progresión en los últimos meses es fruto de su nuevo entrenador y equipo que le permitió pasar del número 400 del mundo al 24.

"Cambie mi equipo cuando volví de la suspensión. Cuando encontré mi entrenador estaba más o menos la 400 del mundo. Él tiene una cabeza como nadie. Trabaja mucho mi cabeza. Y mis preparadores físicos, mi fisioterapeuta que está siempre conmigo, estamos muy unidos. Tenemos una comunicación muy buena", explicó.

"Creo que todos tenemos hambre y un sueño en común y eso es lo mas lindo, el trabajo del día a día, la entrega de todos, por un mismo sueño. Para mi lo que cambió fue eso", concluyó.