CIUDAD DE MÉXICO.- Si en Cruz Azul se preguntaban cómo recuperar la confianza de su afición y sumar su segunda victoria de manera consecutiva, la respuesta era sencilla, enfrentar a un equipo en peor estado o, en este caso, el Atlas.
Con una buena entrada en el estadio Jalisco, aficionados que tienen en común la sequía de títulos y la paciencia en la tribuna, esas aficiones, una “fiel y acostumbrada” (Atlas), junto a una “desesperada y enojada” (Cruz Azul), más de 33 mil personas asistieron a la victoria de La Máquina (2-0) sobre los Rojinegros, en partido correspondiente a la Jornada 10 del Clausura 2019.
Esta vez, ni la mala puntería de Roberto Alvarado, ni los balones al poste de Orbelín Pineda y Pablo Aguilar en la primera parte pudieron rescatar a un Atlas que cada vez regresa a los últimos lugares del certamen, dejando en un espejismo el buen inicio de certamen que había tenido.
Bastó con un madruguete y una falta de atención del tamaño del estadio Jalisco por parte de la defensa rojinegra, para que Yoshimar Yotún dejara solo dentro del área rival a Julio César Domínguez, quien sólo empujó la pelota para abrir el marcador (minuto 15).
La segunda parte tuvo más fallas que aciertos, con un Atlas que parecía querer cometer errores cada que tenía el balón y un Cruz Azul que no aprovechaba las claras jugadas dentro del área rojinegra. Fue hasta el minuto 52, cuando el refuerzo Yotún se quitó a tres futbolistas de los Zorros y fusiló al arquero Hernández (0-2).
Con este resultado, el cuadro dirigido por Pedro Caixinha llegó a 15 puntos y se ubicó en zona de clasificación, a la espera de los resultados del fin de semana.