Leyes, sin aplicarse tras desmanes

Todo comenzó el 22 de marzo de 2014, cuando se disputaba el clásico tapatío entre las Chivas y el Atlas. Una turba de aficionados del Rebaño Sagrado armó una batalla campal y agredió a 20 policías; ocho de ellos resultaron con lesiones de gravedad.

Por eso, en el Poder Legislativo se aceleró la aprobación de una reforma para castigar —desde seis meses hasta cuatro años de prisión y de 10 a 60 días de multa— a quienes participen activamente en riñas en los estadios.

También, en la reforma a la Ley de Cultura Física y Deporte que se publicó en el Diario Oficial de la Federación, y entró en vigor el 9 de mayo de ese año, se avalaron sanciones de cárcel desde seis meses a tres años, así como hasta 40 días de multa a quienes ingresen sin autorización al terreno de juego, agredan a personas y cause daños materiales. Hasta ahora, letra muerta.