Mbappé, de 21 años, tuvo un encuentro mucho más activo y dinámico, ayudado por su exuberancia física, mientras que Ronaldo, con 35 años, tuvo menos movilidad aunque lo intentó de todas formas y estuvo a punto de marcar segundos antes del final.
En un encuentro protagonizado por la intensidad y el orden defensivo, la maraña creada por defensores y centrocampistas de los dos equipos fue siempre un problema para ambos delanteros.
El atacante del Paris Saint-Germain protagonizó varias internadas peligrosas en la primera parte, apoyado en su lado por Lucas Hernández y a veces por Antoine Griezmann.
Pero su mejor ocasión de gol la tuvo justo tras el descanso, cuando un regate sensacional sobre Danilo Pereira le dejó solo ante Rui Patricio, que logró evitar el gol con una reacción propia de un portero de balonmano tras un disparo picado del francés.
Hasta su sustitución en el minuto 83 por Kingsley Coman, Mbappé se mantuvo activo, aunque fue perdiendo brillantez.
Ronaldo tuvo menos visibilidad, asfixiado a veces por los rivales, ya que con frecuencia tuvo que "sufrir" el marcaje del pegajoso centrocampista Ngolo Kanté antes de poder encarar a la defensa rival.
Aún así, las estrella portuguesa tuvo cerca el gol dos veces, muestra de que, aunque se le viera poco, su clase siempre es un peligro mortal.
En la primera, Hernández desvió un remate de volea que llevaba trazas de entrar en la red y en el minuto 92 firmó un potente disparo que fue desviado por Lloris cuando parecía que el balón entraba.
Ronaldo, que había marcado dos goles a Suecia en septiembre para lograr su tanto 101 con su selección, se fue de París sin marcar ante Francia, a la que nunca ha batido en cinco partidos.
El encuentro de vuelta del 14 de noviembre próximo tal vez pueda ser también un desempate entre ambas figuras.
Dinamarca firma primer triunfo con una goleada
Aunque tuvo más la pelota, no brilló la 'Dinamita roja', pero golpeó en los momentos precisos y tuvo algo de fortuna: se adelantó con un gol fantasma antes del descanso e hizo el segundo justo después de la reanudación. Demasiado castigo para una esforzada Islandia.
Arrancó más animada Dinamarca, entrando rápido por las bandas, pero el empuje inicial no se tradujo en ocasiones claras y duró menos de diez minutos, lo que tardó Islandia en asentarse y asustar a su rival tras una cesión corta del capitán Kjær que Finnbogason no pudo aprovechar y en la que, aun por encima, acabó lesionado.
Dinamarca tenía la pelota pero carecía de profundidad y apenas inquietaba a Islandia, que ha perdido la chispa que la llevó a disputar por primera vez en su historia una Eurocopa y un Mundial, pero conserva su organización y solidez defensivas.
Era Islandia la que parecía más peligrosa al contraataque, con dos avisos de Bödvarsson y Gylfi Sigurdsson, hasta que en un córner Halldórsson despejó de forma deficiente el cabezazo de Kjær, el rebote tocó en Bjarnasson y el balón entró en la portería. O al menos el árbitro dio gol, porque en las imágenes de televisión no quedó claro, y en ausencia de la tecnología del ojo de halcón en la Liga de Naciones, prevaleció el dictamen del línea.
Dinamarca volvió a golpear en el primer minuto de la segunda parte en otro error local, un balón parado lejano, un rebote a un disparo y el balón le queda a Eriksen con cuarenta metros por delante y ningún defensor, un regalo para el jugador del Inter, que definió con calma ante Halldórsson.
Si había alguna duda, la disipó un cuarto de hora después el zurdo Skov con un golazo marca de la casa con la diestra: el interior reconvertido a lateral en el Hoffenheim batió hace dos temporadas el récord de goles en la liga danesa con 29, de todos los colores.
El triunfo revitaliza las opciones de Dinamarca, que recorta distancias con la cabeza del grupo y se aleja de la última plaza que suponer el descenso a la liga B.
Islandia, en cambio, se hunde en el pozo, mantiene la racha negativa de los dos últimos años y sigue sin romper el aciago historial contra Dinamarca: en 21 partidos contra la selección de la antigua metrópoli, suma 17 derrotas y 4 empates.
- Ficha técnica:
0 - Islandia: Halldórsson; Pálsson, Ingason, R. Sigurdsson (Eyjólfsson, m.73), Magnússon; Sigurjónsson, Gunnarsson (Anderson, m.46), Bjarnasson, Traustason (Gudmundsson, m.68); G. Sigurdsson, y Finnbogason (Bödvarsson, m.12).
3 - Dinamarca: Schmeichel; Wass, Kjær, Christensen, Skov (Mæhle, m.79); Delaney, Eriksen, Højbjerg; Poulsen (Skov Olsen, m.66), Dolberg (Sisto, m.79) y Braithwaite ("Zanka" Jørgensen, m.87).
Goles: 0-1, m.45: Bjarnasson, en propia meta; 0-2, m.46: Eriksen; 0-3, m.61: Skov.
Árbitro: Bojan Pandzic (Suecia). Sacó tarjeta amarilla, por Islandia, a Bödvarsson (m.51) y a Magnússon (m.86).
Incidencias: Encuentro de la tercera jornada del grupo 2 de la Liga A de la Liga de Naciones disputado en el estadio Laugardalsvollur de Reikiavik.
Desde luego, no fue un partido con gran historia, pues las esporádicas apariciones ante la meta rival fueron, quizás, más fruto de la improvisación y alguna locura en los esquemas, que del orden, buen juego y saber hacer con criterio.
En juego estaba, ni más ni menos, que el liderato del grupo, que defendía Italia, máxime tras saber ambos contendientes del empate sin goles poco antes en el Bosnia Herzegovina-Países Bajos, los otros rivales.
Le duraron muy poco las buenas intenciones de inicio al combinado polaco, que salió dispuesto a ahogar al rival con una fuerte presión en propio campo. Italia supo mover el balón con rapidez y buscar las bandas, buscado el desborde de Lorenzo Pellegrini y de Federico Chiesa, y pronto llevó peligro sobre la meta local, Justo ambos jugadores, en apenas minuto y medio, pudieron poner a la selección transalpina por delante en el marcador, pero el romanista envió desviado de cabeza (m.10) y el flamante fichaje juventino mandó fuera un remate a centro de Bellotti cuando estaba solo ante Fabianski.
El combinado de Roberto Mancini dominaba, pero le faltaba acierto en el remate final. Polonia, por su parte, trataba de paliar los daños cerrando filas, dejando muy en solitario a Lewandowski, que se las veía, especialmente, con Bonucci, en un duelo ya visto en múltiples ocasiones en competición europea de clubes.
La selección de Jerzy Brzeczek se la jugaba a robar en mediocampo y lanzar rápido el contragolpe, en busca de sorprender a Italia. Avisó Polonia en el minuto 18, en una galopada por banda izquierda de Tomas Kedziora, con pase medido hacia Lewandowski, que se vio anticipado por una buena recuperación de Emerson. El colegiado luego anuló la acción por ligero fuera de juego del polaco. Fue un susto, pero sirvió para meter un poco de miedo al conjunto visitante, que bajó su ritmo y el partido se niveló. Tanto que, de ahí al descanso, apenas hubo emoción en una y otra portería.
El equilibrio, si bien con ligero tono local, prosiguió en los inicios de la segunda mitad. Y ambos seleccioandores, mediada la misma, intentaron mover a su equipo, dando entrada a piezas de ataque. Así, en las filas polacas el napolitano Milik salió en busca de apoyar al solitario y desasistido Lewandowski, mientras que el la 'azzurra' era el 'chispeante' Kean el que saltaba por un Chiesa que fue de más a menos.
Hubo más velocidad, más locura, pero escasas ocasiones de gol. Incluso del lado italiano las primeras vinieron en llegadas del lateral Emerson. Los minutos finales, con nuevos cambios, incluida la marcha de Lewandowski, tampoco aportó más que ganas pero sin criterio. Y todo se cerró como era justo, con un empate que mantiene compacta la clasificación del grupo.
- Ficha técnica
0 - Polonia: Fabianski; Kedziora, Glik, Walukiewicz, Bereszynski; Moder, Krychowiak; Jozwiak (Karbownik, 83), Klich (Milik, m.70), Szymaski (Grosicki, m.60); Lewandowski (Linetty, m.83).
0 - Italia: Donnarumma; Florenzi, Bonucci, Acerbi, Emerson; Barella (Locatelli, m.79), Jorginho, Verratti; Chiesa (Moses Kean, m.70), Belotti (Caputo, m.83), Pellegrini. (Berardi, m.83)
Árbitro: José María Sánchez (España). Mostró cartulina amarilla a Bereszynski (m.35), Kedziora (m.55), Belotti (m.78), Acerbi (m.91).
Incidencias: Partido de la 3ª jornada de la Liga de Naciones A, Grupo 1, disputado en el Arena Gdansk (Polonia). EFE.