Lionel Messi dejó derramar lágrimas cuando sonó el silbatazo final, abrumado por la emoción después de que Argentina consiguiera el martes una increíble remontada de dos goles para vencer el martes 3-2 a Egipto y avanzar a los cuartos de final de la Copa del Mundo.
Los tres goles de Argentina cayeron en los últimos 11 minutos del tiempo reglamentario y el tiempo añadido. Messi tuvo una participación directa —o, mejor dicho, con el pie— en dos de ellos.
Messi ayudó a que Argentina descontase a los 79 minutos al asistir en el cabezazo de Cristian Romero. Cuatro minutos después, igualó 2-2, con un zurdazo que superó al arquero egipcio Mostafa Shobeir.
Y podría decirse que incidió en el tercero cuando alzó el brazo para instruirle a Julián Álvarez que hiciera el cambio de frente a Lautaro Martínez, cuyo centro fue cabeceado a la red por Enzo Fernández.
"Fue algo especial poder haber ayudado al grupo después de lo que había pasado internamente", dijo Messi. "Siento que este grupo no baja nunca los brazos, lo demuestra partido a partido. No deja de competir, de intentarlo... Levantar así un partido eliminatorio del mundial es un orgullo".
Una multitud con entradas agotadas en el Mercedes-Benz Stadium, compuesta en su mayoría por el característico azul y blanco de Argentina, estalló. Y a nadie le sorprendió que fuera Messi quien allanara el camino hacia la victoria.
"Verlo a Leo correr de la manera que corre, verlo superarse cada día", indicó Martínez. "Se lo dije recién al verlo llorar, que se lo merecía. Es nuestro ejemplo, nuestro guía, la que nos ayuda en todo momento".
Fue el octavo gol de Messi en este Mundial y lo colocó en la cima de una feroz pugna por la Bota de Oro. También extendió su racha goleadora a una cifra récord de nueve partidos consecutivos en los mundiales, que se remonta a la campaña que llevó a Argentina al título de 2022. El gol del martes fue el 13ro en ese tramo de nueve partidos.
"Lo veíamos muy emocionado, otro gol más. Sigue demostrando la gran leyenda que es", declaró su compañero de ataque Julián Álvarez. "Nosotros felices, apoyarlo y estar a su lado"
El 21er tanto de Messi en su carrera mundialista, ampliando su propio récord, llegó a los 83 minutos tras una asistencia de Gonzalo Montiel. El gol igualó 2-2 el partido y redimió a Messi de un penal que le atajaron a los 19.
Cuatro minutos antes de su gol, Messi había asistido en el primer tanto de Argentina en el partido: un cabezazo de Cristian Romero a los 79 minutos.
Yasser Ibrahim puso a Egipto en ventaja a los 15 minutos y Mustafa Zico hizo el segundo gol de Egipto a los 67 tras una asistencia de Haissem Hassan.
En la carrera por su primera Bota de Oro, Messi llegó al partido del martes empatado con el francés Kylian Mbappé y el noruego Erling Haaland, con siete goles cada uno. Mbappé estaba primero gracias a dos asistencias. El inglés Harry Kane también está en la pelea con seis tantos.
El gol también le dio a Messi una ventaja de dos tantos sobre Mbappé en la tabla histórica de goleadores de la Copa del Mundo.
Messi terminó segundo en la carrera por la Bota de Oro de 2022, como escolta de Mbappé, con siete goles.
Gane o no la Bota de Oro, es poco probable que la reputación de Messi se minimice de alguna forma.
"Es una leyenda. El mejor jugador de la historia", remarcó Álvarez.