LONDRES.- Con sus hinchas cada vez más nerviosos, el técnico de Liverpool, Juergen Klopp sabía que sus jugadores tenían que ratificar que son un equipo decidido por el título al enfrentar el sábado a Bournemouth.
Lo cumplieron con una contundente victoria 3-0 en Anfield que no solo les permitió recuperar el liderato de la Liga Premier, sino que demostraron que el miedo a otro derrumbe de fin de temporada quizás sea exagerado.
La victoria del sábado fue inapelable. Tras un par de empates 1-1, Liverpool recuperó la pegada.
Los goles de Sadio Mané y Georginio Wijnaldum esencialmente liquidaron el partido tras apenas 34 minutos, y Mohamed Salah firmó el tercero a los 48. De no haber sido por ocasiones desperdiciadas en el segundo tiempo, el resultado hubiera sido más desigual.
El triunfo implica que el City, que se apoderó del liderato el miércoles por mejor diferencia de goles, deberá vencer a Chelsea el domingo para impedir que Liverpool no se escape en la cima con una diferencia y un partido pendiente. Liverpool suma 65 puntos en 26 partidos, y el City acumula 62.
Manchester United, por su parte, se entreveró en el lote de los cuatro primeros tras despachar 3-0 a Fulham en Craven Cottage. Paul Pogba anotó dos goles que confirman su renacer bajo la dirección de Ole Gunnar Solskjaer.
En otros resultados, Watford derrotó 1-0 a Everton; Burnley ganó 3-1 en su visita a Brighton; y Crystal Palace empató de local 1-1 con West Ham.