Especial | Lorena Mendoza, liderazgo femenino en Karate Do

Se trata de una potosina destacada por su éxito deportivo y su formación académica

Lorena Mendoza Rosas inició su camino en el Karate Do a los cinco años y a esa edad temprana no solo aprendió a lanzar golpes, sino que comenzó a trazar el rumbo de su vida. Su talento y disciplina la llevaron a destacar rápidamente, pues a los once años ya competía en eventos nacionales y logró clasificar a un campeonato juvenil en Hungría.

Aquella experiencia marcó un punto de inflexión. Viajar, conocer otras culturas y representar a su país despertaron una vocación que con el tiempo se convirtió en proyecto de vida.

El karate no solo la formó como atleta, también como académica, ya que gracias a este deporte obtuvo la licenciatura, la maestría y el doctorado, todos con beca del 100 por ciento, hasta convertir su pasión en una profesión.

Su trayectoria ha sido reconocida con diversos galardones: en 2023 recibió el Premio Estatal del Deporte; en 2024 fue nombrada Potosina del Año y obtuvo el Premio Municipal del Deporte, además de una mención honorífica otorgada por el gobierno municipal.

En el tatami, su filosofía es clara: entregarlo todo hasta el último segundo. Esa misma lógica rige su vida diaria, que concibe como una competencia constante contra los propios límites, donde el trabajo bajo presión y la perseverancia son parte del entrenamiento cotidiano.


Lorena Mendoza Rosas / Fotos: Cortesía 

Lorena ha abierto camino en un ámbito históricamente dominado por hombres. Es una de solo tres mujeres en México con licencia mundial para enseñar y asesorar en Karate Do. En San Luis Potosí, asesoró a la primera medallista mundial, así como a campeonas panamericanas y centroamericanas, logros que consolidaron su papel como referente para nuevas generaciones.

Hoy, se ha convertido en un ejemplo para sus alumnas y promueve activamente la incorporación de niñas y niños al deporte como una vía para canalizar la energía, fortalecer la salud y construir disciplina.

Gracias al karate, Lorena Mendoza Rosas ha construido una vida: estudios, familia, una academia propia y una fortaleza interior basada en la disciplina y la resistencia. Su historia es la prueba de que el deporte puede ser mucho más que una competencia; puede ser una forma de vida.