David Patiño ríe, pero de indignación. No tolera los cuestionamientos de su continuidad, porque asegura, merece seguir como director técnico de los Pumas.
"Sí, merezco seguir", dice con cierta molestia, mientras que el presidente de los Pumas, Rodrigo Ares de Parga, se limita a responder: "Nos vamos tristes... que David les conteste".
El estratega continúa con su discurso y desconoce si hay remplazo alguno para su puesto: "Esa pregunta no me la deberían hacer a mí, estoy convencido del proyecto de Rodrigo [Ares de Parga], soy ideal para llevarlo. ¿Me preguntan eso después de que lo sacamos del último lugar y ahora jugó Liguilla? Calificamos también en la Copa".
De seguir al frente de los felinos, Patiño ya visualiza el plan de trabajo para la siguiente temporada, en busca de dejar atrás la "vergüenza deportiva" que los aqueja.
"Estamos avergonzados, pero satisfecho del primer objetivo, conseguimos clasificar a Liguilla. No me gusta perder... me siento triste por no haber seguido adelante", añadió el estratega, quien dice no saber nada del futuro de elementos como Nicolás Castillo, quien es pretendido por otros clubes.
Sobre el arbitraje, Patiño evitó hacer referencias, mas no el chileno Marcelo Díaz, quien criticó la labor de Marco Antonio Ortiz y del resto del gremio: "Hay jugadores que lo mandaron a chingar a su madre y a toda su familia y nos les dice nada, yo sólo le dije que quería ser protagonista y me expulsó. Me siento afectado, nos han perjudicado todo el torneo".