En partido que se llevó a cabo en el Vitality Stadium, las anotaciones de Salah cayeron en los minutos 23, 48 y 68 de tiempo corrido, mientras que el autogol de Steve Cook, en el 77, cerró la cuenta para la visita.
El egipcio salió inspirado a este compromiso y con su movilidad y buen futbol marcó la diferencia con sus anotaciones ante un anfitrión, que por momentos intentó plantarle cara sin grandes resultados para su causa.
Liverpool, que comanda el alemán Jürgen Klopp, se afianza además en zona de Champions League en esta primera mitad de la competencia y de continuar con ese paso, tiene asegurado su lugar en el prestigioso certamen.