MUCHOS LOS ASPIRANTES, POCOS LOS ELEGIDOS

Hay factores que impiden que los anhelos e ilusiones por dedicarse y vivir del balompié se concreten, la mayoría terminan en desilusiones y muchos más en frustraciones

En México como en gran número de naciones del mundo, muchos son los niños y jóvenes que practican el futbol, con serias aspiraciones para un día llegar a jugar profesionalmente en las principales Ligas y torneos de sus países, sin embargo, son contados, los que llegan a debutar y consolidarse en la máxima categoría.

No todos los sueños se realizan, hay una gran cantidad de factores que impiden que los anhelos e ilusiones por dedicarse y vivir del balompié se concreten, la mayoría terminan en desilusiones y muchos más en frustraciones, pues no todos son los que llegan a cumplir sus objetivos, pues una gran cantidad se queda a la mitad del camino, por no tener la capacidad física, técnica y la mentalidad para alcanzar sus metas, y los que llegan, se puede contar uno entre miles.

Dos reconocidos entrenadores y formadores, como son el profesor José Sánchez, coordinador deportivo y entrenador de futbol femenil del Instituto Tecnológico Superior de Estudios de Monterrey, Campus Santa Anita en Guadalajara, Jal., y el director técnico y entrenador de porteros, José Luis Sámano, entrevistados por Pulso Diario de San Luis, dan a conocer sus valiosos conceptos sobre el futbol base o de formación.

El profesor Sánchez, a través de más de 19 años ha laborado como entrenador en los Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara, en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente -ITESO-, dirigió en el futbol de Puerto Rico, y desde hace trece años trabaja, primero como D.T. y luego como coordinador atlético del ITESM Santa Anita de Guadalajara.

Por su parte, José Luis Sámano García, exjugador profesional de los equipos Pumas de la UNAM (reserva profesional), Pachuca y Nuevo Necaxa en 2ª División, y Atlético Potosino, Atlante y Veracruz en Primera División, coordinador deportivo del proyecto profesional de la Liga Tangamanga de tercera, secretario técnico y D.T. de Atlético San Luis en segunda, auxiliar y entrenador de porteros de Santos de Soledad también en segunda, entrenador de futbol femenil, y director de la escuela de porteros que lleva su nombre.

Para el profesor José Sánchez, “el futbol base y de divisiones menores es ante todo un proceso para formar personas, y como tal, se le debe de otorgar la importancia que requiere, pues tenemos a nuestro cargo a niños y niñas o jóvenes a los que vamos a formar, a los que vamos a preparar para enfrentar el partido más importante, el partido de la vida”.

José Luis Sámano dijo que, en su concepto, el futbol base y de divisiones menores, “en sí el balompié, es una carrera de resistencia, de aguante, donde si se lleva una adecuada formación integral, que favorezca su desarrollo personal y deportivo, siempre será positivo para el niño y la niña que practique esta disciplina.”

Ambos formadores, coinciden en que los padres de familia, que juegan un papel muy preponderante en la formación de sus hijos, deben de no presionar a los niños, no asumir el rol de entrenadores, pues en esos casos es cuando los pequeños niños y jóvenes se ven presionados de más, y les impiden disfrutar del juego, de ahí que muchos chamacos empiezan a abandonar el futbol.

Con amplia experiencia y capacidad como formador, el profesor José Sánchez, dice que “la función del padre de familia, desde mi óptica como entrenador, es alentar, motivar y apoyar a su hijo o hija, crear y reforzar los hábitos de una vida saludable, que les permitan tener una agilidad física y mental para la vida y la práctica del deporte”.

El ex arquero y ahora formador, José Luis Sámano, comenta que “Los niños y niñas, sobre todo los que inician en el futbol, deben practicar su deporte sin presiones, tiene que ser parte de un juego, totalmente lúdico, dejarlos que lo disfruten, más adelante vendrá la parte formativa en donde se reforzarán valores que en el hogar deben inculcarles los padres, de otra forma les ponen una pesada loza sobre sus espaldas”.

Sámano agrega que los entrenadores de divisiones menores debemos de sacar provecho a lo que tenemos, trabajar sus capacidades físicas y mentales, sobre todo la mentalidad, y prepararlos para que sean personas de bien, que sean útiles y productivos a la sociedad a donde más tarde se deberán de incorporar, porque no todos llegarán a ser profesionales, y de los pocos que logren cumplir su objetivo, una mínima parte, de uno entre miles, debutarán en Primera División o jugarán en selecciones nacionales.

José Sánchez, que a lo largo de su carrera de entrenador ha destacado como un gran formador de personas que triunfan en su vida personal, profesional y deportiva, puntualiza que, “los entrenadores que trabajamos con jóvenes y niños, sobre todo a nivel educativo, como en mi caso personal, debemos considerar a nuestros jugadoras o jugadores, como estudiantes que juegan, y no como futbolistas que estudian”.

Dice que, en el futbol, los técnicos, sobre todo los formadores, deben saber y entender cuál es su función y su labor; conocer ante todo a las personas que tienen a su cargo. Añade que en todo el país abundan los entrenadores que, ante la falta de argumentos de convencimiento y enseñanza, emplean las palabras altisonantes y denigrantes para dirigir y entrenar a los jugadores y jugadoras.

José Luis Sámano expresa que los entrenadores formadores, deben sacar provecho de las virtudes de los jóvenes y trabajar en sus debilidades, pero sobre todo tener ética profesional, “no se vale alentar falsas ilusiones a los padres de familia, menos a los niños y niñas, después de un tiempo prudente y si observan que no tienen la capacidad para llegar a profesionales, ser honestos y hablar con la realidad, posiblemente puedan tener más posibilidades en otro deporte o actividad, lo importante es que sean personas de bien, esa es la prioridad”.

Por último, Sámano García, agregó que, “de un promedio de 10 mil futbolistas, uno probablemente llegará a primera división, muchos sólo llegan a tercera, donde en vez de cobrar por jugar pagan, o cuando mucho a segunda. Son muchos los aspirantes y pocos, más bien dicho, contados los elegidos, así que hay que actuar con ética, y no prometer algo que no se pueda cumplir, hasta donde sus condiciones alcancen”.