Kevin Keegan,- la estrella del fútbol que ganó dos veces el Balón de Oro, que fue capitán y entrenador de Inglaterra y que conquistó la Copa de Europa con el Liverpool, murió. Tenía 75 años.
Su exclub, Newcastle, donde fue jugador y entrenador, anunció su muerte el lunes. Keegan reveló el mes pasado que tenía cáncer en fase cuatro.
Newcastle lo describió como “una de las figuras más icónicas, influyentes y profundamente queridas en la historia de nuestro club”.
Durante un tiempo en la década de 1970, Keegan trascendió el fútbol inglés gracias a su estatus de celebridad.
Keegan, uno de apenas cuatro ingleses en ganar el Balón de Oro, no era solo un futbolista brillante que combinaba agilidad y olfato goleador con un hambre inagotable y una ética de trabajo implacable, forjadas por su origen obrero en el norte de Inglaterra.
También marcó tendencia fuera del campo, con su peinado y su incursión en la cultura de la celebridad, que lo llevó a lanzar un sencillo, aparecer en un anuncio de loción para después del afeitado junto al gran peso pesado del boxeo Henry Cooper, y participar en programas de televisión.
Keegan fue además una especie de pionero en su deporte al convertirse en uno de los primeros jugadores ingleses en fichar por un equipo del continente, cuando dejó el Liverpool —donde acababa de ganar la Copa de Europa— para incorporarse al club alemán Hamburger SV en 1977.
“Para los aficionados del Hamburgo, seguirá siendo ante todo un favorito de la grada, un jugador excepcional y uno de los mejores futbolistas que jamás haya llevado el rombo (escudo) en el pecho”, indicó el club de la Bundesliga.
Fue en Hamburgo donde Keegan ganó el Balón de Oro —entonces llamado premio al Futbolista Europeo del Año— en 1978 y 1979, y donde disputó otra final de la Copa de Europa, la derrota de 1980 ante Nottingham Forest.