Naomi Osaka debería tomarse el tiempo de descanso que necesite

La tenista no está obligada por nadie a jugar al tenis por el resto de la temporada

Naomi Osaka no está obligada por nadie a jugar al tenis por el resto de la temporada. En verdad, por el resto de su vida. La única persona a la que debe responder ahora es a sí misma.

¿Y los fanáticos y críticos, los torneos y los ejecutivos de televisión, los patrocinadores que la han convertido en la deportista mejor pagada del mundo? Que la dejen resolver la situación por su cuenta.

Porque es evidente que necesita tiempo para pensar, y hacerlo lejos del mundanal ruido, lejos de las tensiones y presiones, sea en la cancha o fuera de ella, y sea que le viene de afuera o de su interior.

“Diría que todos estamos afrontando problemas”, dijo Osaka el viernes después de ver su defensa del título del US Open interrumpida por una derrota de 5-7, 7-6 (2), 6-4 ante Leylah Fernandez, que no está preclasificada. “Yo sé que estoy afrontando problemas”.

Esa es su situación desde hace algún tiempo. Cuando se retiró del Abierto Francés antes de la segunda ronda para tomarse un descanso por razones de salud mental, reveló que había sufrido “ataques de depresión” desde 2018. Dejó pasar Wimbledon, de manera que el US Open fue su primer torneo de Grand Slam en tres meses.

El viernes, a medida que perdía su ventaja hacia el final del segundo set, arrojó reiteradamente su raqueta y recibió una advertencia por enviar una pelota a las tribunas, expresando externamente la procesión que iba por dentro mientras jugaba frente a más de 20.000 espectadores en la cancha Arthur Ashe —algunos de los cuales la abuchearon— millones de televidentes de todas partes del mundo.

Además, literalmente, se escondió de todos al cubrirse la cabeza con una toalla durante los descansos.