ROMA.- Andrea Pirlo quedó fuera de la contienda para el puesto de seleccionador de Italia en medio de cuestionamientos por un acuerdo de patrocinio con una casa de apuestas rusa.
La polémica en torno a Pirlo, según informes de prensas, tiene a Paolo Maldini considerando renunciar apenas 16 días después de asumir su nuevo cargo como director deportivo, encargado de restablecer el orden en la Azzurra.
Esto ocurre después de que Pep Guardiola y Carlo Ancelotti ya hubieran rechazado ofertas para dirigir a una selección que no ha logrado clasificarse a tres Copas del Mundo consecutivas.
La crisis que rodea a la otrora orgullosa selección italiana se está ampliando a nuevas dimensiones, cuatro meses después de que los cuatro veces campeones del mundo fueran derrotado por Bosnia y Herzegovina en un repechaje de las eliminatorias de Europa.
El propio Pirlo confirmó el lunes en una publicación de Instagram que quedaba descartado, al señalar que “anoche escuché que ya no soy el candidato para el puesto de la selección nacional de Italia”.
Varios políticos italianos habían expresado inquietudes por el contrato de Pirlo como embajador de Fonbet, al afirmar que el seleccionador nacional no debería tener posturas en conflicto con el apoyo de Italia a Ucrania en la guerra con Rusia.
Pirlo, que estaba dispuesto a dejar su actual trabajo como entrenador de Dubai United, era una elección impopular tras etapas sin éxito como técnico de Juventus y Sampdoria, pese a haber sido uno de los jugadores más destacados cuando Italia ganó por última vez el Mundial en 2006.
Pirlo sostuvo que el acuerdo con Fonbet estaba vinculado a su trabajo en Emiratos Árabes Unidos y que es “exclusivamente con fines comerciales y deportivos”.
“Dar a esa colaboración un significado político implica atribuirme creencias que nunca he expresado y que no me pertenecen”, añadió Pirlo. “Mi amor por Italia no depende de un trabajo. Es parte de mi historia, de mi identidad y permanecerá para siempre”.
Pirlo era una tercera opción
Pirlo era, como mucho, una tercera opción después de que Ancelotti, seleccionador de Brasil, y Guardiola, exentrenador del Manchester City, rechazaran ofertas de Maldini y del asesor especial Leonardo.
Pero Pirlo era el preferido de Maldini, su excompañero en el AC Milan, por delante de figuras como los exseleccionadores de Italia Roberto Mancini y Antonio Conte, porque se le veía como alguien más dispuesto a adaptarse a nuevas políticas y a promover a jugadores más jóvenes en un sistema ofensivo.