Ohtani deleita a Japón con grand slam en su debut

Los aficionados japoneses no pueden ver a Shohei Ohtani en persona muy a menudo. Pudieron deleitarse el viernes en un Tokyo Dome lleno a reventar.

Ohtani disparó un grand slam en la segunda entrada —en el primer acto pegó un doble al primer lanzamiento del juego, pero no anotó— y Japón aplastó el viernes 13-0 a Taiwán el Grupo C del Clásico Mundial de beisbol. Fue el primero de los cuatro partidos de los reinantes campeones en su casa durante la fase de grupos.

El juego se dio por terminado después de siete entradas por la regla de la misericordia, que se está utilizando en el Clásico. 

El partido se detiene después de cinco innings si un equipo lidera por 15 carreras o más, o después de siete si la ventaja es de 10 o más.

Tras amenazar en la primera, Japón explotó con 10 carreras en la segunda entrada.

Japón, que bateó primero como equipo visitante designado, colocó a los tres primeros corredores en base —una base por bolas, un sencillo y un pelotazo. 

Kenya Wakatsuki elevó de foul al receptor, lo que llevó a Ohtani al plato para el dramático grand slam hacia el jardín derecho ante el abridor Hao-Chun Cheng.

Japón sumó seis carreras más en el inning, que duró 28 minutos. El relevista Chih-Wei Hu terminó el episodio, pero no antes de que Japón le diera la vuelta al orden al bate y Ohtani consiguiera su tercer hit del juego —un sencillo— y su quinta carrera impulsada en la fatídica segunda entrada.

Y apenas se habían jugado dos innings del partido.

El abridor japonés Yoshinobu Yamamoto, el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de la temporada pasada con los Dodgers de Los Àngeles, quedó en un segundo plano. Yamamoto ponchó a tres enemigos, dio dos bases por bolas, no permitió hits y se llevó merecidamente la victoria.