Pablo Hermoso se despide de SLP

Tuvo una memorable actuación en la Plaza de Toros Monumental “El Paseo”

Ana Paula Vázquez

meta@pulsoslp.com.mx

Tras más de 20 años en los ruedos, el rejoneador español, Pablo Hermoso de Mendoza, se despide de San Luis Potosí, con una memorable actuacion dando una vuelta al ruedo y recordando que en esta ciudad corto en el inicio de su trayectoria en América el primer rabo, por su gira en México.

Dejó como legado 20 temporadas, 825 corridas, 1641 toros, con trofeos como 1731 orejas, 265 rabos y siete indultos.

La corrida comenzó con el primer toro de la noche, Artista, que pesaba 486 kg. El jinete español Pablo Hermoso de Mendoza realizó elegantes movimientos a caballo, deslumbrando al público en la plaza, aunque no logró obtener un trofeo. Sin embargo, recibió una ovación entusiasta, ya que esta corrida marcaba su despedida.

La multitud emocionada en las gradas esperaba la llegada del segundo toro de la noche, Campasolo, con un peso de 520 kg. El matador Diego San Ramán se esforzó al máximo, pero al final no consiguió llevarse ningún premio, recibiendo solo los aplausos de los asistentes.

El tercer toro en hacer su entrada fue Cumplido, con un peso de 482 kg, y fue lidiado por Arturo Gilio Quintero de Torreón; mostró un gran deseo de destacar en el ruedo, lo cual resultó en algunos momentos emocionantes que cautivaron al público, aunque no logró obtener premios.

Luego, regresó al ruedo el ídolo de los potosinos, el rejoneador, para enfrentar al cuarto toro de la tarde, Alebrije, que pesaba 504 kg. Pablo Hermoso demostró un manejo excepcional en la plaza, lo que le permitió obtener una oreja que fue ovacionada por todos los asistentes potosinos. El español se mostró muy contento y agradecido por todas las tardes en las que compartió su talento y gracia en la iconica Plaza Fermín Rivera.

Mas tarde, el matador, Diego San Román, saltó al ruedo para enfrentar al quinto toro, Condecito, que pesaba 484 kg. Con gran elegancia y ejecutando buenas faenas, logró lidiar al toro de manera magistral, y finalmente, con una excelente estocada, obtuvo dos orejas que lo consagraron como el triunfador de la noche.

En cuanto al sexto y último toro de la noche, le correspondió a Arturo Gilio, quien a pesar de sus esfuerzos en el ruedo, no pudo alcanzar su objetivo y se retiró del ruedo entre aplausos y reconocimiento por su dedicación.