Filadelfia.- Paraguay y Francia se enfrentan este sábado por un puesto en los cuartos de final del Mundial 2026, en el que el muro defensivo de la Albirroja tratará de resistir a la potencia ofensiva de Les Bleus, como lo hizo en dieciseisavos de final al mandar a casa a Alemania.
La Albirroja frustró un Francia-Alemania que parecía destinado a los octavos de final al imponerse a los germanos en una caótica tanda de penaltis, en la que el guardameta paraguayo Orlando Gill se erigió como héroe guaraní al contener dos tiros.
Eso le dio el billete para medirse el sábado con Francia a partir de las 15:00 horas en coincidencia con el Día de la Independencia en Estados Unidos.
La cita se producirá en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, hogar de los Philadelphia Eagles de la NFL.
PARAGUAY FRENTE A SU HISTORIA
La Albirroja tiene en Filadelfia una nueva cita con sus demonios.
Si ante Alemania pudo vengarse de su dolorosa eliminación en los octavos de final de la Copa del Mundo de 2002, frente a Francia vuelve a un escenario similar al de 1998.
Francia y Paraguay se enfrentaron en los octavos de final de un Mundial en el que Los Galos eran anfitriones y terminarían conquistando su primer título.
La eliminatoria se marchó a la prórroga tras 90 minutos sin goles y, cuando los paraguayos ya veían cerca la tanda de penaltis, Laurent Blanc los mandó a casa en el 114 con un gol de oro. Un desenlace tan o más cruel como el de Oliver Neuville en el 88, cuatro años después.
No es el único precedente entre paraguayos y franceses, que se han enfrentado en cinco ocasiones, con tres victorias galas y dos empates, incluido otro cruce mundialista: un sorprendente 7-3 en la fase de grupos de 1958, con un triplete del mítico Just Fontaine.
UNA MÁQUINA DE HACER GOLES
Francia no cuenta con Fontaine pero sí con Kylian Mbappé, máximo goleador histórico de la selección francesa y a un gol de Lionel Messi en el pulso por ser el máximo goleador de la historia de los Mundiales.
El ‘10’ de Francia suma seis goles -con tres dobletes- de los 13 marcados por la selección de Didier Deschamps, que todavía no ha bajado de los tres tantos por partido y promedia 3,33.
Con un excelso Michael Olise en la media punta y Ousmane Dembélé, Bradley Barcola y/o Désiré Doué en las bandas, Les Bleus exhiben un ataque vertiginoso que promete poner a Paraguay en muchos más problemas que una Alemania estática y sin ideas.