Pinheiro gana slalom gigante

Le da a Brasil su primera medalla de oro en los Juegos de Invierno

BORMIO.- El esquiador brasileño Lucas Pinheiro Braathen realizó una potente bajada final para ganar el slalom gigante olímpico el sábado y conseguir la primera medalla de Sudamérica en unos Juegos de Invierno.

Con la nieve cayendo y la niebla asentándose, Pinheiro Braathen, de 25 años, se mantuvo sereno y relajado mientras se abría paso por el técnico trazado Stelvio. Tras ver su puesto —el número 1—, se dejó caer sobre la nieve antes de empezar a gritar.

Terminó con un tiempo combinado de dos mangas de 2 minutos y 25 segundos. Superó al suizo Marco Odermatt, el campeón olímpico defensor, por 0,58 segundos. El compañero de equipo de Odermatt, Loic Meillard, se llevó el bronce.

Pinheiro Braathen es el esquiador amante de la diversión, que baila samba y está listo para que empiece la fiesta. En la parte trasera de su casco lleva, en letras grandes, “Vamos Dancar” — “Bailemos”.

Y, como si fuera poco, también es temporada de Carnaval, un festival de desfiles, disfraces y celebraciones que se hizo famoso en lugares como Brasil.

“Brasil es campeón olímpico en esquí alpino”, afirmó Pinheiro Braathen. El brasileño abrió una enorme ventaja de 0,95 segundos tras la primera manga, gracias a que fue el primer corredor en salir al trazado.

“He intentado una y otra vez poner en palabras lo que estoy sintiendo, pero es simplemente imposible”.

Pinheiro Braathen proviene de una familia en la que su madre es brasileña y su padre es noruego, compitió por Noruega hasta que se retiró abruptamente antes de la temporada 2023, para regresar un año después representando a Brasil.

Ya ha logrado muchos “primeros” con su nuevo país: el primer esquiador alpino brasileño en subir a un podio de la Copa del Mundo el año pasado y la primera victoria de Copa del Mundo en la historia del país esta temporada.

Ahora, el primer brasileño en ganar una medalla de oro.

“Las emociones que siento ahora mismo son como un sol interno dentro de mí que brilla, brilla intensamente y hacia muchísima gente. Es la misma luz que me dio el poder para ser el más rápido del mundo hoy y convertirme en campeón olímpico. Estaba esquiando con el corazón, y cuando esquías de esa manera, todo es posible. Lo único que me importa es seguir siendo quien soy. Soy un esquiador brasileño que se convirtió en campeón olímpico”, manifestó.