Lo que comenzó como un proceso de formación en la academia Galaxy hoy se ha transformado en una oportunidad de representar a todo un país. Cinco jóvenes atletas potosinas fueron seleccionadas para integrar el representativo nacional de animación, el Team México, tras superar con éxito las pruebas de selección rumbo al Campeonato Mundial de Cheerleading 2026, que se celebrará en Orlando, Florida.
Silvana, Renata, Vale, Kenia y Tania, de entre 12 y 15 años de edad, forman parte de esta nueva generación de deportistas que, más allá del brillo de los uniformes, han construido su camino con disciplina, sacrificio y constancia. Su formación técnica en Galaxy ha sido clave para alcanzar este logro que hoy las coloca en el escenario internacional.
El proceso no ha sido sencillo. Detrás de cada rutina hay horas de entrenamiento, lesiones superadas, desgaste físico y mental, así como la exigencia de mantener un alto rendimiento académico. Las jóvenes han tenido que desarrollar una madurez poco común para su edad, combinando su preparación deportiva con sus responsabilidades escolares.
En el Campeonato Mundial de Orlando 2026, el Team México competirá ante algunas de las potencias más importantes del cheerleading a nivel global. Entre los rivales destacan países como Filipinas y Australia, así como naciones con tradición en la disciplina como China, Canadá, Inglaterra, Alemania y Corea. Además, enfrentarán a selecciones de Europa, Oceanía y América Latina, incluyendo Finlandia, Suecia, Polonia, Grecia, Escocia, Nueva Zelanda, Colombia, Chile, Ecuador y Argentina.
El equipo anfitrión, Estados Unidos, se perfila como uno de los principales contendientes y referente histórico del deporte, lo que representa un desafío adicional para la delegación mexicana.
Para las cinco atletas potosinas, portar el uniforme nacional no solo implica competir, sino asumir la responsabilidad de representar a México en uno de los escenarios más exigentes del cheerleading mundial. Su participación simboliza el resultado de años de esfuerzo y el respaldo de sus familias, entrenadores y comunidad.
El viaje a Orlando marca un punto culminante en su trayectoria, pero también el inicio de un nuevo reto. Más allá de los resultados en el podio, su presencia en el campeonato ya representa un logro significativo y un ejemplo para futuras generaciones de deportistas.