LOS ÁNGELES.- En los últimos 10 años, sólo cinco equipos no consiguieron avanzar a los playoffs en la temporada siguiente de haber estado en el Super Bowl.
Los Rams de Los Ángeles (8-7) oficialmente se unieron a ese decepcionante grupo el sábado por la noche. Su derrota de último momento en San Francisco resumió en gran parte lo que salió mal en esta temporada para el entrenador Sean McVay y su plantilla repleta de estrellas.
En 2019, los Rams estaban en buena forma y podrían ser el único equipo con una marca ganadora en perderse la postemporada. Pero una serie de retrocesos que en ocasiones se presentaron en las circunstancias menos adecuadas los dejaron en el tercer sitio de la competitiva División Oeste de la Conferencia Nacional, la única división con dos equipos que tienen 11 victorias.
Los Ángeles tienen una foja de 5-7 desde un inicio de 3-0 esta campaña, tropezando con pérdidas desconsoladoras que los dejaron fuera del panorama de la postemporada.
Debido a que muchos de sus jugadores que generalmente hacen una diferencia no lo lograron, se dirigen a una temporada baja llena de interrogantes en la plantilla y compromisos financieros igualmente enormes mientras se mudan a su nuevo estadio en Inglewood.
“Pones tanto esfuerzo en ello y quieres tener más éxito colectivo con el grupo”, comentó McVay el domingo. “Pasamos por muchas cosas buenas y malas esta temporada. Creo que eso nos obligó a aprender mucho de nosotros mismos. Sé que lo ha hecho para mí a nivel personal. Mi enfoque es terminar esta temporada de la forma correcta. Una vez que llegue a ese punto donde la temporada acabó, habrá mucha autorreflexión”.