Redacción deportes.- Países Bajos rescató un empate ante Grecia (2-2) después de una primera parte desastrosa, transformado por el triple cambio de Xavi Hernández en el descanso y premiado en el minuto 89 por Tijjani Reijnders, autor del tanto que completó la remontada y evitó la primera derrota del técnico español como seleccionador neerlandés.
El encuentro tuvo dos caras opuestas. Grecia gobernó la primera con una superioridad incontestable y alcanzó el descanso con dos goles de ventaja; Países Bajos dominó la segunda, marcó por medio de Virgil van Dijk, celebró otros dos tantos anulados a Denzel Dumfries y encontró al final un empate que parecía inevitable. Grecia ha dejado de ser la selección señalada como candidata a pelear por la permanencia para convertirse en una realidad. En tres jornadas se ha desprendido de sus complejos y ha presentado su candidatura al liderato de un grupo con dos potencias históricas. Dos victorias, un empate y la huella de Ivan Jovanovic, que ha construido un equipo organizado sin volverlo temeroso, intenso sin convertirlo en rudimentario.
El técnico serbio retocó la formación que había conquistado Alemania con las entradas de Saliakas, Kourbelis e Ioannidis. Xavi fue más lejos después del triunfo en Serbia: cambió cuatro piezas, reconstruyó el centro del campo con Guus Til y Quinten Timber y concedió la titularidad a Van Bommel ante la ausencia del lesionado Gakpo.