KANSAS CITY, Missouri.- Mientras los Yankees celebraban su victoria sobre los Reales para finiquitar la serie divisional de la Liga Americana en el estadio Kauffman, Bobby Witt Jr. regresó discretamente al dugout de los locales para echar un vistazo.
Era el único miembro de los Reales que estaba allí, colgado de la barandilla y contemplando la fiesta que creía que debería haberle pertenecido.
La experiencia dejó al astro en ciernes de los Reales con un deseo ardiente no sólo de regresar a los playoffs el próximo año sino de llegar mucho más lejos.
“Es motivación. Eso es realmente todo lo que hay que hacer”, dijo Witt, cuyo año excepcional lo llevó al Juego de Estrellas y probablemente lo ubicará segundo detrás del toletero de los Yankees Aaron Judge en la votación para el premio al Jugador Más Valioso. “Y es que ahora que pruebas la postemporada, quieres seguir llegando. Esto hará que todos en este clubhouse trabajen aún más duro”.
En el receso posterior a la campaña pasada, Kansas City rumiaba una foja que incluyó 106 derrotas y que figuró entre las peores en la historia de la franquicia. Ahora, los Reales se dirigen al descanso con sensaciones esperanzadoras por primera vez en años.
Apoyados en una rotación reconstruida de abridores, un bullpen mejorado y actuaciones destacadas de jugadores como Witt y el primera base Vinnie Pasquantino, los Reales compitieron por el banderín de la División Central de la Liga Americana hasta la última semana de la temporada regular.