LAS VEGAS.- El estadio Allegiant ha sido apodado como el Arrowhead del Oeste casi desde 2020, cuando se inauguró.
El recinto se suele teñir de rojo cada año, cuando los Chiefs de Kansas City visitan Las Vegas y, en el mejor de los casos, se siente como un partido en sede neutral para los Raiders. El apodo fue especialmente acertado en febrero de 2024, cuando los Chiefs ocuparon el vestuario de Las Vegas para el Super Bowl y practicaron en las instalaciones de los Raiders.
Pero todo podría ser diferente el domingo, cuando los dos equipos con marca de 3-0 se enfrenten, dado el sólido e inesperado inicio de temporada de Las Vegas.
“Sabemos que los aficionados de los Chiefs viajan mucho”, comentó el estelar cazamariscales de los Raiders, Maxx Crosby. “Tenemos que ganarnos tener a toda la afición plateada y negra. Hemos ganado tres partidos, pero nos queda mucho trabajo por hacer”.
Crosby recordó que los aficionados de los Raiders ya se han hecho escuchar esta temporada durante partidos ante los Chargers de Los Ángeles y Nueva Orleáns. El debut de la temporada contra Miami estuvo entre los encuentros más ruidosos que se han vivido dentro del Allegiant en un partido de los Raiders.
Así que es posible que éste no sea un partido típico contra los Chiefs, en el que resulta difícil distinguir cuál es el equipo local.
El revendedor de boletos Vivid Seats pronosticó que el 64% del público apoyará a Las Vegas. StubHub informó, con base en códigos postales, que las ventas parecen estar yendo a aficionados de los Raiders por una proporción de 4 a 1, aunque los seguidores de los Chiefs de zonas cercanas también podrían ser responsables de una parte considerable.
Los Chiefs vencieron a Las Vegas en los primeros cinco enfrentamientos en el Allegiant antes de perder al cierre de la temporada pasada por 14-12, cuando ambos equipos utilizaron a muchos suplentes.