ASHBURN, Virginia.- Sammis Reyes creció en la pobreza, hijo de una profesora de educación física y un liquidador de seguros automotrices. Sin embargo, soñaba con lo que podía ser su vida.
Cuando la oportunidad de jugar baloncesto en Estados Unidos se le presentó siendo un adolescente, su familia le envió 50 dólares al mes para vivir. Reyes no sabía nada de inglés y aprendió todo lo que pudo viendo la película “The Matrix”.
Ahora está cerca de hacer historia. Washington colocó al tight end Logan Thomas en la lista de lesionados por una lesión del isquiotibial y su posible ausencia por al menos tres partidos podría abrir la puerta para que Reyes se convierta en el primer chileno que juegue en la NFL.
Si Reyes juega el domingo ante los Saints de Nueva Orleans o poco después, ello marcaría un hito en la travesía del jugador de 25 años, que lo llevó de Talcahuano al emparrillado y con varios vericuetos.
“En el lugar de donde vengo, el costo de un casco equivale a lo que los padres pagan por seis meses de educación”, reconoció Reyes. “No soy ingenuo ante el hecho de que soy el primero en lograrlo. Me siento agradecido por la oportunidad de demostrar que lo podemos lograr, que la gente de Chile puede hacer cosas grandes y podemos dejar el país y obtener buenas oportunidades en otro lugar”.