Bromeando con su esposa antes de la mayor carrera de un día del ciclismo, Brandon McNulty comentó que haría falta un milagro para convertirse en campeón mundial.
Bueno, “supongo que hoy ocurren milagros”, expresó McNulty después de convertirse en el primer estadounidense en ganar la prueba masculina de ruta en el campeonato mundial desde que Lance Armstrong lo logró en 1993.
McNulty, conocido principalmente como gregario de la superestrella del ciclismo Tadej Pogacar en el equipo UAE Team Emirates, todavía se maravillaba el lunes de cómo consiguió una fuga en solitario cuando faltaban 33 kilómetros (20,5 millas) en la extenuante carrera del domingo en Montreal, que duró más de seis horas.
McNulty cruzó la meta 13 segundos por delante del australiano Michael Matthews, con el neerlandés Mathieu van der Poel tercero.
“No estoy seguro de que lo de ayer llegue a asimilarlo alguna vez y todavía me faltan las palabras”, escribió McNulty en una publicación de Instagram.
“Gracias a estos siete chicos que se presentaron ayer con la convicción al 100% de que podíamos ganar esta carrera con uno de nosotros”, añadió, en agradecimiento a sus compañeros estadounidenses. “Sé que ninguno de nosotros olvidará jamás este día”.
Los únicos otros estadounidenses que han conquistado el título fueron Greg LeMond en 1983 y 1989, y Armstrong en 1993.
Armstrong conserva su título de 1993 pese a que le retiraron sus siete victorias del Tour de Francia, porque lo ganó antes del periodo en el que fue declarado culpable de dopaje.
“Sin duda, la carrera más emocionante del año y un ganador merecido”, escribió Armstrong en X. “Una cosa hermosa”.
McNulty también fue campeón mundial juvenil
McNulty, de 28 años y originario de Phoenix, Arizona, ganó la contrarreloj juvenil en el mundial hace 10 años y ha logrado victorias de etapa tanto en el Giro de Italia como en la Vuelta a España.
Aun así, no se le consideraba favorito para llevarse el maillot arcoíris.
Pero con Pogacar, doble campeón defensor, fuera por una lesión, los otros aspirantes tuvieron dificultades con la táctica y McNulty aprovechó su pericia en la contrarreloj para resistir a los perseguidores.