Senegal no renunciará a su título de la Copa Africana de Naciones sin una batalla legal, y la federación de futbol del país afirmó que apelará la “decisión injusta, sin precedentes e inaceptable” de despojar al equipo de su consagración en una caótica final contra el anfitrión Marruecos.
El gobierno del país fue más allá al manifestar que “agotará todas las vías legales apropiadas” para revocar la decisión y pidió una investigación internacional “sobre presunta corrupción” dentro del organismo rector del futbol africano.
La junta de apelaciones de la Confederación Africana de futbol (CAF, por sus siglas en francés) determinó el martes que Senegal perdió la final de enero por retirarse del campo y convirtió su triunfo 1-0 en la prórroga en una victoria por incomparecencia de 3-0 para Marruecos.
“Esta decisión, sin precedentes y de una gravedad excepcional, contradice directamente los principios fundamentales de la ética deportiva, entre los cuales destacan la equidad, la lealtad y el respeto por la verdad del juego”, manifestó el gobierno senegalés en un comunicado el miércoles: “Esta decisión, sin precedentes y de una gravedad excepcional, contradice directamente los principios fundamentales de la ética deportiva, entre los cuales destacan la equidad, la lealtad y el respeto por la verdad del juego”.
“Se deriva de una interpretación manifiestamente errónea del reglamento, lo que conduce a una decisión groseramente ilegal y profundamente injusta”, agregó. “Al poner en entredicho un resultado obtenido al término de un partido que se disputó correctamente y se ganó conforme a las reglas del juego, la CAF socava gravemente su propia credibilidad y la confianza legítima que los pueblos africanos depositan en las instituciones deportivas continentales”.