Sergio Flores se llevó la victoria

En una noche de claroscuros en la Plaza de Toros Monumental “El Paseo”

La Plaza de Toros Monumental “El Paseo” vivió una noche de contrastes, faenas de entrega y momentos de emoción, aunque con una entrada que no llegó a media plaza y un inicio retrasado debido a la llegada del matador español Antonio Ferrera, quien previamente había cumplido con un compromiso taurino en el municipio de Cedral. Sergio Flores salvó la plana cortando la única oreja.

Con los tendidos a medio ocupar, la corrida con Toros de Xajay comenzó con el tlaxcalteca Sergio Flores frente a “Jobito”, toro negro de 486 kilogramos. Fores mostró disposición durante su labor, pero no consiguió cerrar la faena con la espada en el primer intento. Una media estocada trasera obligó al matador a recurrir al descabello, consumando la suerte en el segundo intento. El público guardó silencio y el ejemplar tuvo un arrastre rápido.

El segundo de la noche correspondió al hidrocálido Fermín Espinosa Armillita IV, quien enfrentó a “Trashumante”, toro cárdeno de 480 kilogramos. El ejemplar protagonizó un digno tercio de varas y permitió al diestro desarrollar una faena de muleta de momentos interesantes, aunque sin terminar de encontrar el control y la continuidad deseada. Con la espada, Armillita IV tuvo dificultades y necesitó dos pinchazos antes de conseguir, en el tercer intento, una estocada entera. La labor fue reconocida con palmas desde los tendidos.

Llegó entonces el turno del español Antonio Ferrera, quien recibió a “Zacahuil”, toro cárdeno de 488 kilogramos. Desde el capote mostró buenas condiciones, mientras que el tercio de varas y las banderillas aportaron intensidad a la lidia. En el tercio de muerte, Ferrera encontró momentos de inspiración y dejó ver su sello artístico con la muleta. Al primer intento con la espada logró conectar, aunque la ejecución salió ligeramente desviada. Sin mayores complicaciones, concluyó su actuación entre palmas del público.

La cuarta corrida de la noche volvió a poner frente a frente a Sergio Flores y un ejemplar de Xajay, en esta ocasión “Molote”, toro negro de 476 kilogramos. Flores comenzó con buen desempeño con el capote, aunque el tercio de banderillas no tuvo la ejecución esperada. Sin embargo, la historia cambió durante la faena de muleta.

El tlaxcalteca encontró temple, ritmo y personalidad, construyendo hasta ese momento la actuación más destacada de la corrida. La afición respondió con fuertes aplausos y, después de fallar en el primer intento, Flores consiguió en el segundo la estocada definitiva. La autoridad reconoció su labor concediéndole una oreja, convirtiéndose así en el primer y único trofeo de la noche.

Para el quinto turno apareció nuevamente Fermín Espinosa Armillita IV, ahora ante “Cabuche”, toro cárdeno de 492 kilogramos. El tercio de varas se prolongó y generó emoción entre los asistentes. El momento de mayor tensión llegó cuando el toro embistió al caballo, provocando que el equino terminara en el suelo junto al picador.

Con la muleta, Armillita IV no consiguió encontrar el ritmo necesario para redondear su actuación. La espada volvió a ser su principal obstáculo: dos pinchazos precedieron a la estocada definitiva en el tercer intento. La labor terminó entre algunos pitidos y ligeras palmas, cerrando una noche complicada para el torero hidrocálido.

El sexto y último ejemplar de la corrida fue “Colonche”, toro cárdeno de 477 kilogramos, para Antonio Ferrera. El astado fue uno de los ejemplares más rápidos de la noche y el español buscó resolver pronto la faena. Después de un par de derechazos, Ferrera decidió ir por la espada. La estocada final cayó ligeramente y con ello llegó el cierre de la corrida, entre una actuación que no terminó por alcanzar el nivel esperado.