Tras haber empatado 1-1 en la ida, el cuadro nervionense recibía en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán al conjunto sensación del futbol español, el Leganés de Asier Garitano, ambos en busca de asegurar su participación en la final del certamen.
El primer tiempo fue un dominio absoluto de los dirigidos por Vincenzo Montella, generaron diversas ocasiones, pero no fueron capaces de concertarlas, por lo que los visitantes seguían en busca de un gol que igualará el compromiso y los pusiera en la pelea de alcanzar la final.
Durante la segunda mitad, el Sevilla retrasó líneas y poco a poco cedió la iniciativa a los “pepineros”, y a pesar de no haber tenido una jugada clara de gol, los visitantes comenzaron a lucir mejor dentro del terreno de juego.
Al minuto 74, Montella decidió ajustar en busca de mejorar el funcionamiento de su equipo y tratar de conseguir una segunda anotación que les brindara tranquilidad, por lo que se decidió por el mexicano Miguel Layún, quien ingresó por Pablo Sarabia y ocupó la posición de lateral derecho.
Unos 15 minutos después de su ingreso, Layún recibió el balón en la zona defensiva y lanzó un pase largo que el delantero español Sandro Ramírez recibió y asistió al mediocampista italiano Franco Vázquez, que ingresó al área y sacó un potente disparo con la pierna izquierda que terminó en el fondo de las redes y puso el 2-0 definitivo.
Sevilla avanzó a su octava final de Copa del Rey en la historia del club, y buscará ganarla por primera vez desde el 2010, cuando venció al Atlético de Madrid 2-0 en aquella edición del torneo.