ROMA.- Seis meses después de no lograr clasificarse para una tercera Copa del Mundo consecutiva, Italia sigue desteñida.
Italia sucumbió de local 2-0 ante Bélgica, cuartofinalista del último Mundial, en su estreno el viernes en la Liga de Naciones. Fue primer partido de la Azzurra desde la derrota en el repechaje ante Bosnia y Herzegovina en marzo.
Roberto Mancini marcó su regreso al banquillo de Italia, tres años después de abandonar el cargo por un lucrativo acuerdo para dirigir a Arabia Saudí, y se le vio frustrado en la zona técnica.
En contraste, fue un debut exitoso para Mark van Bommel, el exinternacional neerlandés que fue contratado como seleccionador de Bélgica, cuando Rudi Garcia se marchó tras el Mundial.
Apenas 47.155 espectadores acudieron al Stadio Olimpico, con capacidad para 70.000, y los aficionados locales ya silbaban a los 20 minutos, después de que Mika Godts adelantara a los visitantes con su primer gol internacional.
Dodi Lukebakio duplicó la ventaja de Bélgica a mitad del segundo tiempo.
Kevin De Bruyne —en su 125ta aparición internacional— asistió a Godts por la banda izquierda, y el 10 de Bélgica se metió hacia el centro y regateó a tres defensores antes de definir ante el arquero Gianluigi Donnarumma.
Godts, que se incorporó recientemente al Paris Saint-Germain, hizo que el defensor Gianluca Mancini girara hacia el lado equivocado y luego el también zaguero central Diego Coppola se barrió demasiado tarde.