MANCHESTER, Inglaterra.- Los seguidores del Manchester United querían disfrutar cada instante y visualizar cada movimiento de Cristiano Ronaldo. Muchos trataban de dar marcha atrás en el tiempo, hacia aquellos años en que los trofeos llegaban a raudales.
Casi una hora después de atestiguar cómo un doblete del astro portugués permitió que el United aplastara el sábado 4-1 al Newcastle, cientos de aficionados seguían en Old Trafford, con la esperanza de que su héroe volviera para recibir una nueva aclamación, en la jornada que marcó el retorno a casa.
“Viva Ronaldo”, corearon en portugués, cuando Cristiano reapareció desde los vestuarios a fin de conceder las entrevistas para la televisión, al aire libre ante las restricciones por la pandemia.
“Es increíble”, dijo el crack de 36 años, mientras miraba a su alrededor para comprobar que una gran cantidad de seguidores seguían aclamándolo, imposibilitándole por momentos oír al entrevistador.
La multitud se entusiasmó y Cristiano anotó, en dos ocasiones. En su regreso a los Red Devils, tras una ausencia de 12 años, abrió el marcador en la primera mitad y volvió a anotar después del descanso para devolverle la ventaja a ManU, después que Javier Manquillo logró el empate transitorio.
Bruno Fernandes anotó el tercero y Jesse Lingard el cuarto para darle al United su tercera victoria en cuatro fechas.
El portugués de 36 años regresó al conjunto inglés, transferido inesperadamente por Juventus el mes pasado.
Las masas de aficionados que llegaron al estadio vistiendo sus nuevas camisetas con el nombre de su ídolo en la espalda vieron cumplidas sus esperanzas cuando se anunció la alineación una hora antes del partido.
Cristiano ganó todos los títulos importantes cuando jugó en United de 2003 a 2009 y luego fue al Real Madrid.
En el descuento de la primera mitad, el luso simplemente empujó el balón hacia las redes luego que Freddie Woodman soltó un disparo de Mason Greenwood.
Y si el primer tanto fue una muestra de instinto goleador, el segundo puso de manifiesto la capacidad de Cristiano para llegar a tiempo a fin de capitalizar una oportunidad.
Estaba ubicado apenas fuera del área cundo recibió un pase de Luke Shaw y envió la pelota entre las piernas de Woodman.
“Fue un momento increíble”, comentó Cristiano. “Yo estaba sumamente nervioso. Pensaba anoche que quería jugar bien, dar un buen espectáculo. Todavía fui capaz de ayudar al equipo”.
Cayó el último invicto que quedaba en la Liga Premier con la derrota de Tottenham por 3-0 ante Crystal Palace. Odsonne Edouard sumó un doblete al penal convertido por Wilfried Zaha.