El próximo domingo 8 de febrero, los ojos del mundo estarán puestos en San Francisco, sede del Super Bowl LX, que disputarán los New England Patriots y los Seattle Seahawks.
A diez años del Super Bowl 50, la Bahía volverá a recibir a miles de visitantes de distintos continentes, en un evento que dejará una derrama económica cercana a los 500 millones de dólares, además de un impacto significativo en el turismo, los servicios y el empleo.
Durante la primera conferencia de prensa rumbo al partido, Al Guido, nuevo CEO de los San Francisco 49ers, reveló que el regreso del Super Bowl fue resultado de un trabajo de gestión iniciado hace cinco años.
"Queríamos volver a organizarlo; todo empezó cuando le mandé regalos a la NFL y les dije que debían regresar", explicó.
El directivo detalló que el evento generará más de 10 mil empleos temporales y subrayó la relevancia del Levi´s Stadium, que este año se convertirá en el primer estadio en la historia en albergar tanto un Super Bowl como una Copa del Mundo de la FIFA, ya que también será sede de partidos del Mundial 2026.
En la misma conferencia participó Zaileen Janmohamed, CEO del Comité Organizador de la Bahía, quien aseguró que la semana del Super Bowl servirá para fortalecer el orgullo regional, conectar comunidades y dejar una huella económica, cultural y social duradera. Definió el evento como uno de "inclusión, innovación y gran impacto".
Por su parte, Peter O´Reilly, vicepresidente de negocios y eventos internacionales de la National Football League, afirmó que la liga está entusiasmada por volver a la región.
"La vara está alta y buscamos superarla", señaló.