La ausencia de puntos en Wimbledon no ha tenido tantas consecuencias en la WTA como en la ATP, pero aún así ha conformado un nuevo podio con la polaca Iga Swiatek seguida de la estonia Anett Kontaveit y la griega Maria Sakkari.
Las peor paradas son la checa Karolina Pliskova, finalista el año pasado, y que pierde 8 puestos saliendo del top10 para aterrizar en el 15, y, sobre todo, la suiza Viktorija Golubic, cuartofinalista el año pasado y que pierde 42 posiciones para cerrar el top100.
La decisión de la WTA y la ATP de no repartir puntos de rankings en Wimbledon como respuesta al veto del All England Club a los jugadores de Rusia y Bielorrusia por la guerra en Ucrania, provocó que este lunes las jugadoras perdieron los puntos que sumaron en Wimbledon el año pasado, aparte de no poder sacar rédito de sus resultados en la edición de 2022.
Y fue así que el primer título de Grand Slam de Elena Rybakina no le sirvió de nada en la escalafón de la WTA. La kazaja sigue atascada como la número 23, después de convertirse en la segunda campeona con ranking más bajo en el torneo de césped en la era profesional, la cual comenzó en 1968.
Ons Jabeur, quien perdió ante Rybakina en la final del sábado, cayó del segundo al quinto lugar, pese a que tuvo su mejor campaña en un grande.