SANTA CLARA, California.- Durante la mayor parte de la primera mitad, parecía que los maltrechos 49ers de San Francisco estaban listos para llegar a su semana de descanso con siete victorias consecutivas y un récord invicto.
Luego se acumuló el impacto de las ausencias de jugadores clave, no pudieron conservar el balón y terminaron por regalar el partido ante los Falcons de Atlanta en una derrota 29-20 el domingo que dolerá durante la próxima semana a todos, desde el entrenador Kyle Shanahan hacia abajo.
“Creo que le va a amargar la semana a todo el mundo, la semana de Kyle. Probablemente esté enojado con el mundo. Pero como todos los demás. No voy a estar increíblemente feliz todo el tiempo. Pero creo que eso es bueno”, comentó el ala cerrada George Kittle.
Pese a no contar con casi todos sus principales receptores, los 49ers (6-1) anotaron touchdowns en dos de sus primeras tres series ofensivas para tomar ventaja de 14-3. Ahí fue cuando el partido cambió, con Christian McCaffrey limitado por una distensión en el tendón de la corva.
Kaelon Black perdió un balón suelto cuando San Francisco avanzaba en busca de otra anotación, Brock Purdy lanzó dos intercepciones en la segunda mitad y Kittle perdió un balón suelto al final que selló la primera derrota de la temporada para los Niners.
San Francisco tuvo el balón dentro de la yarda 30 de los Falcons en cinco de sus últimas seis series ofensivas y anotó en apenas una de ellas; además, fue detenido en una cuarta oportunidad durante el juego.
“Creo que nuestros muchachos saben los errores que cometimos. Cada vez que tienes cuatro pérdidas de balón contra cero, es muy difícil ganar en esta liga”, señaló Shanahan.
En general, ha sido un inicio de temporada exitoso para los 49ers, pese a las lesiones de varios jugadores clave. Ganaron el partido inaugural en Australia contra los Rams de Los Ángeles y un juego como visitantes en la Semana 5 contra el campeón defensor Seattle para llegar a la semana de descanso en el primer lugar de la NFC Oeste.