AUGUSTA.- Caminó entre las azaleas y evidenció sólo un ligero renqueo.
No pudo agacharse para calcular sus putts en los complicados greens del Augusta National.
Pero por lo demás, no hubo ningún otro indicio de que Tiger Woods casi perdió la pierna derecha hace 14 meses en un accidente vehicular.
El mayor resurgimiento de Woods tuvo un electrizante inicio el jueves, cuando registró una tarjeta de uno bajo par y 71 golpes en la ronda inicial
del Masters
Mientras Woods caminaba rápidamente hacia la casa club tras un complicado día que se extendió por cinco horas y media, escuchó gritos de la afición diciendo: “¡Bien hecho Tiger!”.
Quedó a tres golpes del líder —después de que cerca de la mitad de los participantes seguían en el campo— con tres birdies, un par de bogeys y muchos sólidos pares, la mayoría rescates con su hábil toque en
los greens.
Woods logró un último truco en el hoyo 18. Después de que envió su tiro desde el tee hacia los pinos a la derecha, sólo se pudo acercar al green.
Colocó luego la pelota a seis pies y con un putt logró mantener su tarjeta debajo del par.
Pero se sintió como si ya fuera el ganador.
Un birdie en el hoyo 6 volvió locos a los asistentes. Un descuidado bogey en el hoyo 8 de par 5 provocó gemidos, pero el increíble juego corto de Woods evitó que terminara con un número grande que podría haber desencadenado la tragedia en Augusta.
No podía agacharse completamente para ver sus putts y ello lo obligó a apoyarse en su caddie Joe LaCava para juzgar los complicados greens en el Augusta National.
Pero eso fue un inconveniente menor después de lo que vivió.
La carrera de Woods estuvo en riesgo después del accidente automovilístico que lo dejó tres meses en una cama de hospital. Woods no apareció en público sino hasta noviembre, cuando difundió un video en el que se le vio practicando con un palo y el mensaje: “Estoy progresando”.