Fermín Rivera y José Mauricio se consagraron como los triunfadores de la primera corrida de la Feria Nacional Potosina, llevada a cabo el viernes por la noche en la plaza de toros “El Paseo”. Ambos matadores salieron a hombros tras una intensa jornada en la que se lidiaron nueve toros y se cortaron un total de cuatro orejas, dos para cada uno. La velada estuvo marcada por el toreo de calidad y el entusiasmo del público, que aclamó las faenas de los diestros.
Fermín Rivera, en su primer toro, demostró su clase desde las verónicas iniciales, realizando una faena de muleta elegante y estilizada. Sin embargo, la suerte no lo acompañó al momento de matar, fallando con un pinchazo y un pinchazo hondo, lo que le privó de obtener trofeos en ese turno. En su segundo toro, despues una estocada casi entera, recibió una oreja que lo dejó bien posicionado en la noche.
Por su parte, José Mauricio tuvo un inicio complicado con su primer toro, un astado débil que no ofreció muchas opciones para el lucimiento. Su actuación se complicó aún más al fallar con la espada. Sin embargo, se recuperó con su segundo toro, un ejemplar de mejor calidad que le permitió desplegar su toreo valiente y emotivo. Tras un estoconazo certero, el juez le concedió dos orejas, consolidando así su salida a hombros.
Leo Valadez completó la terna de la noche con una actuación que, aunque destacada en algunos momentos, se vio empañada por su mala fortuna con la espada. En su primer toro, Valadez mostró recursos y técnica, pero la falta de precisión al matar le costó un aviso. Con su segundo toro, su faena fue breve y poco lucida, lo que, sumado a dos pinchazos previos a la estocada, lo dejó sin trofeos. Aunque en su toro de regalo se entregó al máximo, nuevamente falló con la espada, escuchando un aviso.
El cierre de la noche vino con Fermín Rivera, quien, con un toro de regalo, ofreció una faena clásica y estilizada, tras una estocada casi entera, el juez le concedió una oreja más.