El Inter de Milán accedió el martes a los cuartos de final de la Liga de Campeones por primera vez en más de una década tras sustraer a capa y espada el empate 0-0 de visita al Porto y así sellar un triunfo 1-0 en el marcador global.
Los de casa casi forzaron la prórroga en la agonía, pero estrellaron remates en el poste y el travesaño en un lapso de un minuto en el añadido.
El cuadro italiano se replegó atrás y su arquero André Onana fue todo un muro ante un Porto ineficaz. Aparte de los remates a los maderos, las ocasiones claras fueron muy escasas en el Estádio do Dragao. El Inter hizo lo suficiente para colarse entre los últimos ocho del torneo desde que eliminado en esa instancia como campeón defensor en 2011.