La tarde de la corrida en honor a San Luis Rey en la Plaza “El Paseo-Fermín Rivera”. Corrida de Feria, quedara grabada en la memoria de los aficionados con dos salidas a hombros que reflejaron el clamor del público y la entrega en el ruedo. El maestro Antonio Ferrera, quien pidió de último momento estar en el cartel, dejó claro por qué es una figura imprescindible del toreo, mientras que el joven queretano Diego San Román demostró su temple y valentía, pese a sufrir una bajada de presión que lo llevó a la enfermería.
Ambos toreros cortaron dos orejas en una tarde llena de emociones. Ferrera, con una faena técnica y depurada, consiguió una oreja de cada uno de sus toros, mostrando una maestría que, en ocasiones, hizo que lo difícil pareciera sencillo. Por su parte, San Román, el torero del valor inteligente, se entregó por completo en su segundo toro, un astado con movilidad que, aunque terminó orientándose, no impidió que el queretano se lo pasara cerca en una serie de pases que mantuvieron al público al borde de sus asientos. Su valentía fue premiada con el par de orejas que lo catapultaron a la salida en hombros.
Uriel Moreno “El Zapata” también lució en el ruedo con su estilo variado, aunque sus dos astados no terminaron por entregarse, lo que limitó su lucimiento. Arturo Gilio, por su parte, hizo todo lo posible para triunfar, pero se enfrentó a dos toros que ofrecieron pocas opciones. Para colmo, el primero de su lote lo pinchó, lo que dejó escapar cualquier posibilidad de cortar oreja.
La corrida comenzó puntualmente a las 18:00 horas con una emotiva vuelta al ruedo del maestro Jorge Gutiérrez y sus compañeros vestidos de luces, un momento que caldeó el ambiente en los tendidos. A lo largo de casi cuatro horas, el espectáculo no decayó, manteniendo al público siempre atento y emocionado, en una tarde que se recordará por mucho tiempo en la plaza.