Vanessa Gómez es una ex seleccionada nacional de Natación Artística, quien a lo largo de su carrera como atleta de alto rendimiento, destacó en múltiples competencias como campeonatos nacionales, olimpiadas nacionales, abiertos internacionales, panamericanos, centroamericanos y mundiales.
Fue todo un reto para ella poder llevar una vida como estudiante y deportista profesional desde los 8 años de edad. A los 6 años dio el gran salto al alto rendimiento, donde permaneció hasta que cumplió 19 años, obteniendo grandes resultados como el colocarse como campeona panamericana absoluta en 4 ocasiones en diferentes categorías, desde infantil hasta junior.
Vanessa logró la mejor puntuación en la prueba de figuras en un campeonato mundial junior celebrado en Kazán, Rusia. Esta puntuación aún se mantiene como récord mexicano a nivel mundial en la categoría junior. Su última competencia como atleta de alto rendimiento fue en un abierto internacional celebrado en Cancún, donde ganó la medalla de oro en la modalidad de dueto libre solo técnico. Además, alcanzó el octavo lugar a nivel mundial, un logro histórico para México en la natación artística.
`Lo que me impulsó para ser atleta fue el hecho de que siempre quise dejar una huella mi país en otro parte, el hecho de poder impactar y seguir inspirando a otras generaciones a que soñaran en grande y que nunca hay metas imposibles, siempre y cuando se tenga un plan. El impulso y apoyo incondicional de mi familia, mi mamá mi tía, mis abuelos, fue también sumamente importe y agradezco profundamente que ellos estén conmigo en cada paso`, comentó.
A pesar la serie de experiencias positivas que ha cosolidado; tambien ha enfrentado diversos desafíos, desde la falta de apoyo económico hasta lesiones en las rodillas y la espalda que la apartaron del deporte durante muchos meses. `Normalmente, como atleta, uno debe costearse todos los viajes, competiciones y uniformes, pocas veces son ls que recibimos apoyo. Además, obtener permiso de la escuela para asistir a competiciones puede ser complicado, ya que a menudo me enfrentaba con como: “El deporte no te lleva a ninguna parte”, señaló.