Vibrante reapertura del Estadio Banorte

El espectacular reestreno del recinto quedará grabado en los anales deportivos

CIUDAD DE MÉXICO.- Después de dos años, cuatro meses y siete días, la catedral del futbol mexicano, ahora renombrado Estadio Banorte, volvió a vibrar con la Selección Mexicana en un partido inolvidable.

A 74 días de recibir su tercera inauguración de una Copa del Mundo —será el único estadio con este honor— el “Coloso de Santa Úrsula” reabrió sus puertas para empezar a vivir la fiesta mundialista contra Portugal, que a pesar de la ausencia de Cristiano Ronaldo, trajo una plantilla repleta de estrellas en una noche que quedará grabada en los libros de historia

El Tricolor volvió a su hogar 858 días después de aquel partido en la Nations League de la Concacaf donde superó por penaltis a Honduras en una definición agónica bajo la lluvia y lo hizo en medio de una fiesta inolvidable.

Las calles de Santa Úrsula recibieron una marea de camisetas verdes y algunas otras de Portugal, Real Madrid, Manchester United, en honor a Cristiano, el gran ausente de este juego. Sin embargo, la noche tuvo un invitado de lujo y fue Gianni Infantino, presidente de la FIFA, quien posó en el campo de juego junto al empresario mexicano y propietario del América, Emilio Azcárraga Jean.

El público disfrutó el regreso a casa sin quejas por los bloqueos viales y con un sentido de seguridad por el amplio operativo desplegado. Hubo grupos que hicieron su llegada al estadio en caravana y al ritmo de los tambores.

Lamentablemente, previo al juego el aficionado Adrián Gómez perdió la vida al intentar saltar de un palco a otro en presunto estado de ebriedad.

Al medio tiempo, un emotivo show de luces puso la piel “chinita” a los más de 80 mil asistentes, con un cierre de fuegos artificiales y la bandera mexicana reflejada en todo el “Coloso”.

Pasaron dos años y se realizaron varias modificaciones, pero el mítico Estadio Banorte mantiene su esencia: la tradicional ola en las tribunas, el canto al unísono del Cielito Lindo y los gritos de “¡Viva México!” no faltaron.