Probablemente será la elección clara, si no unánime, como jugador defensivo del año. También integrará el equipo All-NBA de esta temporada y recibirá algunos votos para MVP. Ya es una superestrella global.
Victor Wembanyama ha cumplido todas las expectativas. Excepto, quizá, las suyas.
Llegó a los Spurs de San Antonio hace tres años como la primera selección del draft y con la esperanza de encabezar la revitalización de un contendiente habitual al título, atascado en un ciclo de reconstrucción. Hasta ahora, todo va bien: los Spurs acaban de completar su mejor temporada en una década, con marca de 62-20.
Y ahora viene lo realmente bueno —los playoffs.
Las casas de apuestas dicen que San Antonio es la segunda opción, solo detrás del campeón defensor Oklahoma City —el primer preclasificado del Oeste— para ganar el título de la NBA. Eso significa que existe una expectativa, y una realista, de que el debut de Wembanyama en playoffs quizá no solo sea un éxito rotundo, sino que podría terminar llevando al éxito máximo.
Fue novato del año hace dos años. Iba camino a ganar el premio al jugador defensivo del año la temporada pasada antes de que su campaña se viera interrumpida por un diagnóstico de trombosis venosa profunda. Esta temporada es elegible para todos los grandes premios de la NBA, y los aficionados al baloncesto parecen no poder saciarse de información sobre todo lo que hace.
Ahora, el mayor escenario de la NBA espera a la mayor estrella de San Antonio. Ya jugó por el oro olímpico, así que sabe cómo es el baloncesto de altísimas apuestas, pero por fin llegó su primera oportunidad de competir por un campeonato de la NBA.
Wembanyama expresó: “No puedo evitar soñarlo, por supuesto. Pero tenemos que mantener los pies en la tierra, mantenernos en el momento. Y antes siquiera de pensar en el Juego 1, tengo que pensar en presentarme de la manera correcta. Entrenar, hacer todas mis cosas, prepararme, estar concentrado en los informes de scouting. Pero sí, lo sueño todos los días”.