Aunque el blanco, negro y plateado se mantienen entre los colores más populares al comprar un auto nuevo, no son necesariamente los que mejor conservan su valor con el paso del tiempo.
De acuerdo con un estudio de iSeeCars, basado en el análisis de más de 1.2 millones de vehículos usados con tres años de antigüedad, los autos amarillos registran la menor depreciación en el mercado de reventa.
La investigación señala que, en promedio, un vehículo pierde alrededor del 31% de su valor original después de tres años. Sin embargo, los autos amarillos reportaron una depreciación de 24%, equivalente a 13 mil 667 dólares, la más baja entre los colores analizados.
En segundo lugar se ubicaron los autos naranjas, con una depreciación de 24.4%, seguidos por los verdes, con 26.3%.
El estudio atribuye este comportamiento a que los colores menos comunes suelen tener una oferta más limitada, pero mantienen demanda entre ciertos compradores, especialmente cuando están asociados a modelos deportivos, especiales o de gama alta.
En contraste, los autos negros, blancos y dorados se encuentran entre los que más valor pierden, con depreciaciones de 31.9%, 32.1% y 34.4%, respectivamente.